La asociación confía en que las familias extremeñas den respuesta a este reto solidario, permitiendo que más niños saharauis disfruten de unas vacaciones seguras y llenas de esperanza.
Los niños han podido ver el descenso de los bomberos por una pared, sentir la experiencia de viajar en el camión de bomberos o cómo utilizar la manguera de agua.