En declaraciones a Radio Interior de Extremadura, la hermana de Tamara, Débora Valle, ha explicado que la familia vive momentos especialmente difíciles y que los trámites judiciales han retrasado la incineración. “Está siendo muy duro. Nos han confirmado que es violencia de género y tenemos que esperar a los juzgados de Madrid”, ha señalado.
La Policía Nacional continúa con la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.
Este acuerdo ha supuesto una rebaja de un año respecto a los siete años de internamiento que solicitaban inicialmente la Fiscalía y la acusación particular por un delito de homicidio.