El proyecto prevé la conversión del actual trazado de la N-432 en una autovía de unos 71 kilómetros, enlazando la A-5 en Badajoz con la A-66 a la altura de Zafra.
Entre las vías incluidas destacan la autovía A-5 en su recorrido por la provincia de Badajoz, la N-523, la BA-20 en Badajoz capital, la N-430, la N-5A y diversos ramales de conexión con la A-66.
Los trabajos incluirán actuaciones como vigilancia y atención de accidentes, vialidad invernal, control de túneles y mantenimiento de instalaciones, así como la conservación ordinaria de las carreteras.
El corte del tráfico busca garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios mientras se completan las obras, que forman parte de la mejora de la conectividad entre Trujillo, Cáceres y Badajoz.
El proyecto permitirá que se puedan realizar todos los movimientos en el enlace, reduciendo de manera sustancial los recorridos actuales y mejorando la conexión con el Hospital Tierra de Barros.
El objetivo es que el AVE Madrid–Extremadura pueda entrar en servicio en el año 2030.
El contrato tendrá una duración inicial de tres años, con la posibilidad de prorrogarse dos años más y una extensión adicional de hasta nueve meses.
El cierre está previsto desde el lunes, 4 de agosto, a las 13.00 horas hasta el viernes, 22 de agosto, a las 10.00 horas.
Se incluyen requisitos para promover la eficiencia energética y la reducción de emisiones y se enmarca en el programa de este Ministerio para mantener las condiciones de circulación, vialidad y seguridad en la Red de Carreteras del Estado.
Durante estas obras, se llevarán a cabo los trabajos de fresado y reposición del firme en los tramos deteriorados.
Las obras para la construcción de este nuevo tramo de 13,5 kilómetros de longitud cuentan con un presupuesto de 94.302.458 euros.
Ante las quejas institucionales y vecinales, Adif ha respondido pidiendo perdón, reconociendo que están incumpliendo el proyecto de obra, sus plazos, fases y la seguridad obligatoria para no poner en peligro a las personas.
Durante estas semanas se desarrollarán los trabajos para la puesta en servicio de la totalidad de la vía 1 y del ramal directo a Mérida y, en paralelo, se ultimarán los trabajos complementarios en los sistemas de control, mando y señalización.
Los trabajos se destinan al mantenimiento de 183,373 kilómetros de las distintas carreteras, incluyendo 133,710 kilómetros de autovía.
El presupuesto estimado de las obras asciende a 16,3 millones de euros, según informa el Ministerio de Transportes.
Este contrato incluye requisitos para promover la eficiencia energética y la reducción de emisiones y se enmarca en el programa de este Ministerio para mantener las condiciones de circulación, vialidad y seguridad en la Red de Carreteras del Estado.