Durante la investigación, la Guardia Civil centró sus esfuerzos en establecimientos de compra-venta de oro, donde este tipo de objetos suele comercializarse.
La Guardia Civil continúa analizando la totalidad de las joyas intervenidas, algunas de procedencia desconocida, para determinar si podrían estar vinculadas con otros delitos.
A los presuntos autores se les imputan delitos de robo, estafa por la venta de joyas de procedencia ilícita y usurpación de estado civil.
El grupo estaba formado por cuatro integrantes, todo ellos vecinos de esta capital con un amplio historial delictivo, quienes se trasladaron en vehículo particular hasta estas localidades para delinquir.
Los investigadores localizaron las joyas sustraídas en un establecimiento comercial de la zona, al que el presunto autor las había vendido de forma progresiva durante los meses de marzo y abril.
Los policías procedieron a registrarlo y le intervinieron entre sus pertenencias 19 gramos de cocaína y 37 gramos de heroína, deteniéndole inmediatamente.
Dos de sus integrantes se movían por diferentes ciudades de España y un tercero almacenaba los objetos sustraídos.