Cada mes de julio, la villa revive aquel pasado fascinante con el Festival Templario, un acontecimiento que invita al visitante a sumergirse en la Edad Media sin salir del siglo XXI.
La ciudad se transforma por completo en un escenario histórico, con calles engalanadas con banderas y estandartes, un mercado medieval repleto de actividades y una intensa programación cultural.