El objetivo de estas subvenciones es garantizar la continuidad de los talleres artesanos ante la jubilación, incapacidad permanente, fallecimiento del titular u otras causas que podrían llevar al cierre de estas empresas.
El gasto medio anual de un cazador asciende a 12.069 euros, principalmente en conceptos de caza mayor, alojamiento, combustible y caza menor; mientras que el gasto medio al año de un rehalero asciende a 14.539 euros.