María Guardiola ha perdido su segunda investidura, dejando al PP en una situación incierta en Extremadura y con un apremiante calendario electoral por delante.
Con un 16,9 % de los votos y once diputados en la Asamblea de Extremadura, Vox se convierte en la fuerza política que más crece en estos comicios.
Los socialistas se quedan con 18 escaños, diez menos que en la anterior legislatura, y registran su peor resultado histórico en una comunidad autónoma que tradicionalmente ha sido gobernada por el PSOE.
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE descartó una vez más convocar elecciones anticipadas y alzó la voz para indicar que es un honor gobernar aunque sea en las circunstancias actuales, en las que el partido está salpicado por numerosos casos de corrupción y las denuncias de acoso.
Sánchez situó el debate electoral en el modelo de servicios públicos y en el papel de Extremadura dentro de la evolución económica del país.
El líder de VOX criticó además las políticas migratorias y ambientales del Gobierno central y regional, acusando a los partidos tradicionales de priorizar a los inmigrantes frente a los ciudadanos españoles y de fomentar la fuga de jóvenes del país.
La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, reunida en la sede del Centro de Documentación Judicial (CENDOJ) en Donostia/San Sebastián, ha designado a los vocales de procedencia judicial que han de integrar las Juntas Electorales Provinciales de Cáceres y Badajoz.
Los populares han sacado casi cinco puntos de ventaja al PSOE, que se consolida como la segunda fuerza política de la región, al obtener el 36,60 por ciento de los sufragios.
En Extremadura, hasta las 14:00 horas ha sido del 28.13%, lo que supone un descenso del 10.99% con respecto a los comicios de 2019. Sin embargo, este porcentaje es un 3,49% mayor que en las elecciones de 2014, que fue el último en el que las elecciones al Parlamento Europeo no coincidieron con ninguna otra elección en España.