Durante el operativo también se intervinieron más de 11.000 euros en metálico, un vehículo, material electrónico, una caja fuerte y diversos utensilios utilizados para el corte, pesaje y dosificación de las sustancias, así como un arma blanca de grandes dimensiones y munición.
Los hallazgos permitieron confirmar que las viviendas registradas eran utilizadas tanto para la preparación como para el almacenamiento de las sustancias, adoptando el grupo distintas medidas de seguridad para evitar asaltos de bandas rivales o la actuación policial.
Dos de los arrestados han ingresado en prisión, mientras que los otros cinco han quedado en libertad con cargos.
Los hechos se cometían durante la noche y tenían como objetivo principal la obtención de trofeos de interés, ya que en la mayoría de los casos los furtivos retiraban las cabezas de las piezas abatidas para quedarse con la cornamenta.
Los presuntos autores, dedicados al furtivismo, dejaban clavos artesanos en los caminos de manera intencionada, con el objetivo de dañar vehículos y obstaculizar la celebración de monterías.
Los detenidos se enfrentan a penas de prisión de seis meses a dos años o multas de ocho a veinticuatro meses, así como a la inhabilitación especial para cazar durante dos a cinco años.
Durante este mes, la Guardia Civil ha localizado y detenido a tres miembros de este grupo, mientras que los otros ocho han sido investigados y puestos a disposición judicial por dos delitos de robo.
Los arrestados, de 34 y 37 años de edad y con antecedentes policiales, fueron trasladados a dependencias de la Comisaría de Plasencia.
Los arrestos se produjeron el 11 de diciembre, tras una intensa investigación que incluyó declaraciones de testigos y el análisis de imágenes de videovigilancia.
Los agentes realizaban labores de seguridad ciudadana y fueron alertados sobre la posible presencia de personas en el interior de una finca situada en el término municipal de Casas de Millán, donde podrían estar empleando cohetes o petardos para “chantear” fauna.
Tras la identificación de estos individuos, todos vecinos de Sevilla y con antecedentes policiales, se realizaron gestiones con el conductor del camión, corroborando que las botellas que se encontraban cargadas en la furgoneta de estas personas, eran de su propiedad.
Varias personas se adentraban en el interior de los locales, les arrancaban las etiquetas y alarmas a los productos que se encontraban a la venta, para ocultarlos en el interior de una mochila y sacarlos del local.
El análisis de las cámaras de seguridad de las estaciones de servicio permitió identificar a la empleada implicada y a dos hombres que participaban en los hechos.
Tras recibir la alerta, Policía Nacional y Policía Local desplegaron un dispositivo de localización en las inmediaciones, logrando detener a dos personas que coincidían con las descripciones facilitadas por la víctima y testigos.
La actuación se inició tras la denuncia del propietario del local, quien alertó de que los autores habían accedido al interior tras forzar uno de los accesos y habían robado diversos objetos.
El ‘SIM Swapping’ consiste en engañar a una compañía telefónica para transferir el número de la víctima a una tarjeta SIM controlada por el estafador.
La investigación abierta permitió a los agentes identificar el vehículo implicado y, con ello, localizar a los presuntos autores, padre e hijo, de 24 y 52 años, residentes en la provincia de Toledo.
Con la descripción facilitada, las patrullas localizaron poco después el vehículo en el que huían los sospechosos, un turismo negro, en la glorieta de Las Grullas.
Los detenidos, de 21, 30 y 34 años, fueron arrestados como presuntos autores de un delito de robo con fuerza. Dos de ellos contaban con numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio cometidos en distintos países europeos.
Los agentes inspeccionaron los accesos a la iglesia y observaron que la puerta trasera se encontraba forzada y entreabierta, por lo que entraron a su interior para comprobar que nadie estuviese dentro.