Durante el periodo de prueba, que se extenderá hasta el 15 de agosto, la Policía Local busca que los conductores se familiaricen con la presencia del nuevo sistema antes de comenzar a aplicar sanciones de forma efectiva a partir del día siguiente.
Este sistema permite detectar en tiempo real vehículos con sanciones pendientes, localizar e inmovilizar aquellos que estén embargados y actuar con mayor rapidez ante situaciones de riesgo o sospechosas.