En la zona continúan trabajando siete unidades de bomberos forestales terrestres, seis técnicos de extinción, dos agentes del medio natural y dos maquinarias pesadas.
Tras una reunión del Cecopi, Bautista afirmó que, en el caso de Aliseda y Casar de Cáceres, existe la certeza de que fueron originados de manera intencionada, descartando que las condiciones meteorológicas hayan tenido un papel determinante.