La investigación de la Guardia Civil ha desmantelado una posible red de caza furtiva en la comarca, involucrando a tres vecinos sin autorización legal.
Las entidades personadas subrayan que el furtivismo perjudica gravemente al medio natural, a la actividad cinegética legal y a la imagen de los cazadores responsables.
Estas actuaciones se integran en la estrategia de vigilancia permanente del SEPRONA, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la legalidad ambiental y proteger la fauna, flora y ecosistemas naturales de la provincia.
Los hechos se cometían durante la noche y tenían como objetivo principal la obtención de trofeos de interés, ya que en la mayoría de los casos los furtivos retiraban las cabezas de las piezas abatidas para quedarse con la cornamenta.
Los detenidos se enfrentan a penas de prisión de seis meses a dos años o multas de ocho a veinticuatro meses, así como a la inhabilitación especial para cazar durante dos a cinco años.
Tras proceder a detener el coche e identificar al conductor, un vecino de Trasierra, con numerosos antecedentes policiales, se inspecciona su interior, hallado una pistola de aire comprimido con un silenciador acoplado, munición para el arma, un visor térmico, dos linternas y efectos supuestamente para cazar perdices con red.
El furtivismo no sólo afecta a la fauna y al entorno rural, sino que también supone una pérdida económica considerable, tanto por la caza ilegal de grandes trofeos como por los daños físicos que se producen en los cotos.
Tras su identificación se pudo averiguar que carecía de autorización del titular del coto, comprobando que estaba utilizando un reclamo de perdiz y artes prohibidas como trampas-cepo, consideradas medios masivos no selectivos de caza.
Hallaron un rifle, una escopeta, munición, así como prismáticos, machetes, cuchillos y sierras para el despiece de animales de caza mayor, y cuatro perros, que evidenciaban la supuesta práctica del ejercicio cinegético de la caza.
Dos personas fueron sorprendidas cuando cazaban en una zona de caza limitada ubicada dentro del término municipal de Garrovillas de Alconétar, en la provincia de Cáceres, en la que está prohibido practicar el deporte con arma de fuego.
Ante los citados hechos y pruebas incriminatorias, se les ha instruido diligencias por un supuesto delito contra la flora y fauna por furtivismo, al encontrarse cazando de manera ilegal sin autorización
Dentro de los dispositivos de servicio establecidos para tratar de localizar a los supuestos furtivos, tanto por el terreno acotado como por fincas limítrofes, así como vías de comunicación próximas, lograron avistar el vehículo e interceptarlo en la autovía A-66.
Tras la interceptación e identificación de sus cuatro ocupantes, uno de ellos menor de edad, vecinos de Madrid y Badajoz, los agentes hallaron en el interior del vehículo, un rifle, un silenciador, munición, varias vainas de balas percutidas, además de un hacha y un machete con restos de sangre reciente.