Esta fuente será la primera de varias que se instalarán en Mérida dentro de un proyecto que busca extender estos puntos a diferentes zonas.
Desde el ayuntamiento se está elaborando un estudio para evaluar los daños y perjuicios ocasionados durante estas semanas y no descartan exigir responsabilidades a las empresas encargadas de la gestión del suministro una vez que el agua vuelva a ser declarada potable.
La actuación ha contado con una inversión total de 571.529,35 euros y tiene como objetivo reforzar la garantía, calidad y eficiencia del suministro de agua en el municipio.
Desde el consistorio se ha señalado que el agua del grifo puede seguir utilizándose con normalidad para tareas de higiene y limpieza, aunque se recomienda hacer uso del agua suministrada por las cisternas para consumo humano hasta que se restablezca el suministro habitual.
Los trabajos han consistido en la construcción de una conducción de 12,8 kilómetros que conecta los depósitos de Medina de las Torres con la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Valencia del Ventoso
Guardiola ha recordado que esta obra forma parte del conjunto de actuaciones impulsadas tras los incendios forestales del verano pasado, que afectaron al Valle del Jerte y al Valle del Ambroz.
Según Crespo, este problema afecta a varias localidades de la comarca de Las Hurdes y se arrastra desde hace décadas.
La Junta llevará a cabo las tareas necesarias para garantizar suministro en alta a los depósitos, es decir, traer el agua desde un punto de suministro no contaminado para trasladarla hasta los depósitos.
El comité de empresa de Canal de Isabel II de Cáceres alertó en un comunicado este jueves que se han producido "numerosas bajas" en el equipo que cuida de la calidad del agua potable lo que puede afectar a la calidad de la misma.
FACUA reclama al consistorio que suministre agua embotellada a los afectados mientras se resuelve la situación y que el ayuntamiento y el SES entreguen todos los informes de control realizados por Aqualia en el último año.
Aseguran que hay un informe que reflejaba que los niveles de trihalometanos superaban en un 50% el máximo legal permitido. Estos compuestos, subproductos de los procesos de potabilización, han sido objeto de estudios que los relacionan con un mayor riesgo de padecer determinados tipos de cáncer, como el de vejiga.
En caso de avería, reparación o revisiones en uno de los dos sistemas, existiría un sistema de reserva de calidad, cumpliendo ampliamente la normativa y legislación vigente.
Zarza la Mayor dispone en la actualidad de una ETAP (estación de tratamiento de agua potable) que tiene más de 30 años de antigüedad y que ya no cuenta con los medios y la infraestructura necesaria para ofrecer un agua de calidad a las 1.134 personas censadas en este municipio.