El Ayuntamiento de Cáceres ha firmado un convenio de colaboración con el Colegio de Veterinarios de Cáceres para formalizar el asesoramiento que presta a la corporación y para favorecer la difusión de información veraz a la ciudadanía en cuestiones científicas, pero especialmente para el control de ciertas especies que requieren una atención mayor.

En la firma, el alcalde, Luis Salaya, ha resaltado la estrecha colaboración mantenida desde el inicio de la legislatura, que se intensificó durante la pandemia y se ha mantenido constante. “Esta firma era el paso lógico para formalizar la relación. Nos aportan un asesoramiento muy necesario en asuntos como el control de la población de jabalíes o el plan de gestión de las colonias felinas. Aportan datos y un conocimiento científico que nos ayuda en la toma de decisiones”.

El alcalde ha añadido que “este convenio es útil para momentos de crisis, en el que nos hacen falta referentes y voces con autoridad que nos ofrezcan un criterio científico frente a la desinformación. Pero es una colaboración que se mantiene constante frente a los retos del día a día. Cuando pensamos en la veterinaria se nos va la cabeza solo a los animales, pero también trabajan con nosotros en lo que tiene que ver con la salud y con la convivencia entre animales y seres humanos”.

Anuncios
Anuncios

Por su parte, el presidente del colegio, Juan Antonio Vicente Báez, ha mostrado la voluntad del colegio por ser útiles para la ciudadanía. “Para nosotros la labor que tiene un colegio profesional es la ayuda a la ciudadanía. En este sentido hemos mostrado siempre al alcalde la posibilidad de servir de ayuda en los problemas que pueda tener el Ayuntamiento. Nosotros estaremos disponibles para todo lo que podamos ser útiles en asesoría, en cualquier tema relacionado con la salud pública, ya sea sobrepoblación, seguridad alimentaria u otros asuntos”, ha señalado el presidente del colegio.

En el documento, se establece la voluntad de ambas instituciones por trabajar en la consecución de niveles óptimos en la salud de las personas y animales, la mejora de la sanidad, así como la protección y mejora del medio ambiente.

Para su aplicación, las dos entidades se comprometen a la colaboración mutua, poniendo ambas partes los recursos técnicos y humanos a su alcance para el cumplimiento de los objetivos. El convenio tendrá una duración de cuatro años, prorrogable por un periodo de hasta cuatro años adicionales.