La Audiencia Nacional ha confirmado la expulsión de Yahya Benaouda, líder musulmán de Talayuela que fue expulsado de España el día 26 de octubre al ser considerado un peligro para la seguridad del país, ya que el acusado pertenece a la rama salafista del Islam.

Benaouda está acusado de infracción muy grave ya que se le acusa de la  realización de actividades contrarias a la seguridad nacional, de acuerdo con la denuncia formulada por la Comisaría General de Información. La Audiencia Nacional indica que Yahya Benaouda ha difundido en la zona del  Campo de Arañuelo postulados radicales propios del ideario salafista. También se le acusa de discriminación y segregación de las mujeres y dar apoyo a predicadores encarcelados por divulgar ideologías extremistas.

La Audiencia Nacional también indica que con su postura ha contribuido a la no integración de los musulmanes en la sociedad española. Asimismo, la Sala señala que se da por acreditada la participación del deportado en actividades contrarias a la seguridad nacional y, por lo tanto, en la comisión de la infracción por la que se ha dictado la resolución de expulsión.

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Como informó LA MAÑANA de Radio Interior, la detención del líder de la comunidad islámica en Talayuela se produjo por parte de miembros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras del Cuerpo Nacional de Policía de Cáceres.

Tras su deteción, realizada dentro de la más absoluta discreción, fue conducido a dependencias policiales de Cáceres y posteriormente trasladado a Madrid, donde tomó un avión desde la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas rumbo a Casablanca.

Diversos informes policiales implican a Benaouda, como presidente de la comunidad islámica, de haber infringido la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, conocida popularmente como Ley de Extranjería. Según la Policía Nacional habría infringido el artículo 54.1.a), que considera muy grave su participación en actividades contrarias a la seguridad nacional o que pudieran perjudicar las relaciones de España con otros países.

El mismo artículo considera muy grave estar implicado en actividades contrarias al orden público previstas como muy graves en la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana.

Fue el pasado día 6 cuando más de un centenar de ciudadanos de origen magrebí se manifestó en Talayuela en una nueva protesta  para pedir la repatriación de su líder espiritual, Yahya Benaouda.

«Todos somos Yahya», «Basta de expulsiones sin sentido» o «»Yahya inocente» son algunas de las consignas que corearon los asistentes. Aunque la familia esperaba reunir a 700 personas y así lo comunicó a la Subdelegación del Gobierno de España en Cáceres, la protesta fue secundada por un número inferior de participantes de los que acudieron a la concentración del 28 de octubre en el mismo lugar.

Poco más de un centenar de compatriotas se congregaron en la Plaza Real para reclamar la vuelta a España de Yahya Benaouda. La convocatoria de la protesta  fue solicitada por Majid Benaouda, familiar directo del deportado