El Rey Felipe VI ha inaugurado en Cáceres el XXV Congreso Nacional de la Empresa Familiar, un evento organizado por el Instituto de la Empresa Familiar y el que se dan cita unos 500 empresarios familiares procedentes de toda España.

A su llegada, el Rey ha sido recibido por el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría; la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín; el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, y el presidente del Instituto de Empresa Familiar, Andrés Sendagorta, entre otras autoridades.

Acto seguido, el Rey ha dirigido unas palabras en las que ha destacado que «este año es la XXV edición del Congreso, así que, muchas felicidades al Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y a todos los que participan o colaboran en la organización de este y anteriores congresos, por la singladura tan exitosa que representa. Estoy seguro de que esta edición tan especial, que coincide también con el 30 aniversario del propio Instituto, será también relevante, útil y, por tanto, exitosa en su desarrollo. Y gracias al Instituto de la Empresa Familiar (IEF), por esos 30 años, aportando ideas y propuestas a las familias empresarias para la toma de decisiones en su día a día, contribuyendo así al desarrollo de la economía de nuestro país. Enhorabuena”.

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Cabe destacar que el Congreso de la Empresa Familiar se ha convertido en el foro empresarial más importante de España. El lema elegido este año es “El Latido de España”, y quiere expresar la idea de que “más allá de los debates a los que asistimos, el país se mueve y progresa gracias a la contribución de la sociedad civil y de las más de un millón de empresas familiares que cada día levantan la persiana con la ilusión de hacer algo por su comunidad”, según el IEF.

Las empresas familiares son la base del tejido empresarial europeo. En España representan el 70% del empleo y el 60% del PIB, magnitudes que dan idea de la importancia que tienen en el sostenimiento y desarrollo del estado del bienestar. Una contribución constante en el tiempo, ya que las empresas familiares son más longevas que las no familiares. Algunos de los socios del IEF son empresas centenarias y llevan siglos contribuyendo a la prosperidad de nuestro país.

Una de las novedades que presenta este XXV Congreso Nacional de la Empresa Familiar es contar con la presencia un país invitado especial. En este caso, Portugal. Un grupo de empresarios familiares del país vecino acude al evento, y se desarrolla además una interesante mesa redonda sobre las singularidades de las empresas familiares lusas.