Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Sección del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Cáceres, han investigado a cinco personas en una operación contra el tráfico ilícito de marfil.

Tres de los investigados residen en la comunidad de  Madrid,  otro en Vizcaya y otro en la provincia de Cáceres. Se estudia la comisión de variosdelitos relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos (por tráfico ilícito de marfil), de estafa y de falsificación de certificados.

Las investigaciones comenzaron en el año 2020, cuando agentes de la Sección SEPRONA de la Comandancia de Cáceres, prestando servicios orientados a la persecución del comercio ilícito de especies de flora y fauna protegidas, sus partes y productos derivados, identificaron en el término municipal de Montánchez (Cáceres), al conductor de un vehículo que transportaba  piezas ornamentales, supuestamente, elaboradas con marfil, según han informado desde la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres.

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Se trataba de un hombre, vecino de esta localidad, quien, tras ser requerido para que presentase la documentación que debe amparar la tenencia y legal procedencia de estas piezas, entregó a los agentes varias facturas de compra y certificados de antigüedad, aportando, además, otras 3 piezas de marfil, todas las cuales, supuestamente, había adquirido mediante compra en una casa de subastas, pero sin aportar la obligatoria documentación CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) que amparase la legal tenencia de estas piezas.

De este modo, las piezas fueron intervenidas cautelarmente por la supuesta comisión de una infracción administrativa a la Ley de Represión del Contrabando, al carecer de la documentación justificativa del pago de aranceles aduaneros, conforme exige mencionada ley, abriendo el SEPRONA una investigación paralela con el objetivo de determinar si las piezas habían sido elaboradas con marfil de elefante, tal y como aparecía reflejado en las certificaciones presentada. “Y de ser así, si habían sido realizadas con anterioridad al año 1947 (en cuyo caso quedarían legalmente dispensadas de la necesidad de probar su lícita adquisición por tener más de 50 años), además de la autenticidad de los certificados que igualmente se habían aportado”, añade la información remitida por la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres.

Los agentes solicitaron colaboración a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria de Cáceres obteniendo así, a través de la Autoridad CITES de la Dirección Territorial de Comercio en Sevilla, un informe sobre las piezas intervenidas que concluía que 3 de ellas no habían sido elaboradas a partir de marfil, ni de ningún otro material perteneciente a una especie sometida al convenio CITES, sin embargo, 4 de ellas sí eran de marfil, por lo que el interesado debía aportar la correspondiente documentación que amparase su legal adquisición pues, de lo contrario, la autoridad administrativa CITES no reconoce su legal procedencia.

Continuando con la investigación, los agentes consiguieron identificar en Madrid tanto a la persona responsable de la casa de subastas, como a la persona que había depositado las piezas en ella para que fuesen puestas a la venta, identificando igualmente al hombre que, como experto, había firmado los certificados de autenticidad de las piezas.

Las piezas intervenidas han quedado depositadas, a disposición judicial, en dependencias de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, mientras que las diligencias instruidas han sido entregadas ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, en funciones de Guardia, de Cáceres.