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La Junta de Extremadura ha activado el Plan de Vigilancia y Prevención de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud que establece un protocolo de funcionamiento de los distintos organismos y entidades implicados para reducir el impacto de las temperaturas extremas sobre la salud de la población.

El plan, que permanecerá activado hasta este sábado, ha establecido el nivel naranja para la provincia de Cáceres y el rojo para la de Badajoz por las altas temperaturas.

El documento define como población especialmente susceptible ante situaciones de calor excesivo, entre otros, a los mayores de 65 años, menores de 4 años, personas con enfermedades crónicas, trastornos de la memoria y las que reciben ciertos tratamientos médicos como diuréticos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes.

También a los consumidores de alcohol u otras drogas, las personas que viven en condiciones sociales y económicas desfavorecidas, o las que sufren exposición excesiva al calor por razones laborales, deportivas o de ocio.

Entre otras actuaciones, el plan contempla medidas de coordinación de las distintas entidades públicas y privadas competentes, información a la población sobre los efectos del calor excesivo, identificación de los grupos de riesgo y predicción de las olas de calor.Además, establece el suministro de información a los profesionales sanitarios y de servicios sociales, declaración en su caso de alerta de los dispositivos de atención social y asistencial de atención primaria y hospitalaria, y  recopilación de datos para incorporarlo al sistema de información y vigilancia epidemiológica.

Cuando se declara la situación de alerta de nivel 2 (naranja) o 3 (rojo), los servicios sociales de los municipios y los del Servicio Extremeño para la Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD) deberán contactar con los grupos de población de especial riesgo para asegurarse de que están tomando las medidas necesarias para minimizar el riesgo, o si es necesario asegurar la atención en lugares adecuados de las personas que lo requieran.

Los dispositivos asistenciales de atención primaria y hospitalaria, en caso de alerta naranja, “mantendrán una elevada actitud de alerta y sospecha ante posibles afectados por las elevadas temperaturas […], y los centros hospitalarios se prepararán en un plazo de 24 horas para adoptar las decisiones necesarias en caso de que se alcance el siguiente nivel de alerta”.

Si se produce una alerta de nivel 3 (rojo), los dispositivos asistenciales “acentuarán su nivel de alerta y sospecha y activarán los recursos necesarios para la eventualidad de necesitar aumentar la capacidad de respuesta y de ingresos en hospitales”.

La coordinación y el desarrollo del Plan son responsabilidad de una comisión presidida por el consejero de Sanidad, de la que forman parte las direcciones generales o unidades con competencias en Salud Pública, Asistencia Sanitaria, Servicios Sociales, Medio Ambiente, Interior y Administración Local, así como el Centro Coordinador de Urgencias y Emergencias 112, la Delegación del Gobierno y la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura.