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La subdelegada del Gobierno en Cáceres, María Jerónima Sayagués Prieto, y el director del Instituto de Medicina Legal de Cáceres, José María Montero, se han reunido esta mañana para abordar el futuro desarrollo de un protocolo provincial que detalle paso a paso las actuaciones que deben llevarse a cabo en caso de una gran catástrofe con víctimas múltiples.

A la reunión, a la que han asistido además, otros miembros del Instituto de Medicina Legal, así como representantes de la Policía Científica, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, ha abordado la necesidad de establecer parámetros claros de coordinación entre Protección Civil de la Subdelegación del Gobierno y los diferentes cuerpos actuantes en caso de una gran catástrofe.

Lo más importante, según Montero, es definir un “único lugar provincial” como depósito de cadáveres, y la habilitación de una “zona de frío”, sobre todo en caso de temperaturas de extremo calor, así como contar en ese lugar con salas para atender a los familiares y así poder recabar información de la posibles víctimas para su identificación, y zonas de descanso para los actuantes “porque se trabaja bajo mucha tensión”.

Asimismo, destacó la importancia de la coordinación entre los diferentes cuerpos y la definición de las funciones de cada uno para evitar que se dificulten las labores de identificación de los fallecidos. “En una tragedia como la de Santiago o la del 11-M se agradece la actuación de los voluntarios y de los vecinos, pero en muchas ocasiones se ponen ellos mismos en riesgo o se pierden las pistas (documentación, maletas…) que nos permitirían identificar a los fallecidos”, recalca Montero.

La subdelegada del Gobierno, por su parte, cree de vital importancia desarrollar este protocolo provincial de actuación en grandes catástrofes, y se ha comprometido a liderar esta iniciativa para que, en un plazo breve de tiempo, estén definidos los actuantes y los recursos de los que habría que disponerse antes de que se tuviera que activar el Protocolo Nacional, recogido en el Decreto 32/2009 de 16 de enero.

Hasta ahora el lugar que estaba designado como “depósito de cadáveres” para este tipo de catástrofes ha sido la Ciudad Deportiva de Cáceres porque cuenta con las instalaciones necesarias y, sobre todo, porque se encuentra en un recinto cerrado que permitiría trabajar a los especialistas sin obstáculos.

Hay que comprender que en este tipo de tragedias son muchos los familiares y amigos que, con toda lógica, se desplazan hasta el lugar donde se realizan las investigaciones, y por ello es necesario controlar los accesos, ha dicho Montero. En los próximos días la Subdelegación del Gobierno convocará a todas las partes actuantes en este tipo de catástrofes para crear una mesa de trabajo que desemboque en la elaboración del protocolo provincial, cuanto antes.