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La Plataforma Ciudadana "Cementerio Nuclear No en Extremadura" quiere hacer patente que el problema del ATC, cuya ubicación parece que finalmente será en la localidad valenciana de Zarra, es un problema de toda la sociedad. Manifiestan que no están satisfechos con esta decisión y no se alegran por ello porque creen que esta no es la solución a los residuos nucleares.

Desde esta asociación quieren solidarizarse con la Plataforma Anticementerio de Zarra y con todos los ciudadanos de la zona del citado municipio, que no desean ver crecer a sus hijos, ni vivir al lado de residuos nucleares de alta actividad, que duran activos más de 25.000 años.

Las últimas acciones en contra de la ubicación del ATC fueron realizadas en conjunto con el resto de plataformas de las demás localidades candidatas, e iban encaminadas a paralizar este proceso hasta que no se dé una solución satisfactoria a los residuos nucleares y se proponga un calendario de cierre de las centrales nucleares que son las que generan estos residuos de alta actividad, puesto que mientras sigan existiendo dichas instalaciones nucleares se seguirán generando residuos y dentro de treinta o cuarenta años nos encontraremos de nuevo con este mismo problema, puesto que habrá que construir un nuevo ATC para seguir almacenando esta basura nuclear.

Señalan que están también descontentos con la decisión tomada por el Gobierno Autonómico extremeño, de prolongar 10 años más la vida a la central nuclear de Almaraz, ya que por un lado muestra su rechazo al ATC, pero sin embargo no se opone a seguir generando residuos para que los almacenen otros. Una nueva paradoja en la contradictoria política medioambiental de nuestro gobierno regional, que dentro de unos años tendrá que crear un nuevo ATC para albergar sólo las miles de toneladas de residuos que se acumulan en Almaraz desde hace más de 25 años.

Siguen indignados con el proceso que inició en su día el Ministerio de Industria por la falta de transparencia, oscurantismo, falta de información y de participación ciudadana, así como por haber dado potestad a los Ayuntamientos gobernados por gente sin escrúpulos que anteponen sus intereses personales por encima de los Gobiernos Autonómicos y de la opinión pública, para presentarse como candidatos a albergar este ATC, en un proceso totalmente antidemocrático.

Por último, han felicitado a todo el movimiento social extremeño, que se ha implicado en esta causa y en especial a la oposición nacida en la localidad de Albalá y su comarca. Que tengan por seguro que el esfuerzo no ha sido en vano y que aún queda mucho trabajo por hacer para mantener una Extremadura limpia de residuos y amenazas nucleares.

Esta lucha contra esta peligrosísima energía y los residuos nucleares que produce, lejos de acabar, no ha hecho más que empezar, para nosotros y para las miles de generaciones que nos precederán.