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La policía investiga en el círculo más próximo de Juan Antonio Torrecilla Ortega y Mercedes García de las Heras, el matrimonio asesinado en el residencial Montesol, para reconstruir la vida de la pareja en Cáceres y esclarecer este doble crimen que ha conmocionado a la ciudad. Ayer, no se habían producido aún detenciones ni se había podido identificar al presunto autor o autores del suceso, aunque la policía sí interrogó a varias personas que se relacionaban con la pareja, entre ellas su asistenta, de nacionalidad brasileña y afincada en Cáceres hace ya varios años.

Tras declarar, la joven fue acompañada a la vivienda donde ocurrieron los hechos para realizar algunas "comprobaciones in situ ". No fue arrestada, según informaron fuentes policiales que indicaron que, de momento, solo se está recabando información y recogiendo testimonios de los conocidos de la familia. La chica, que tiene una hija, acudía varios días a la semana a casa del matrimonio y un vecino reconoció haberla visto acompañándoles. También se interrogó a un joven amigo de la víctima que acudía habitualmente a la vivienda y utilizaba el todoterreno del matrimonio.

Los dos cadáveres continuaban anoche en el Instituto Anatómico Forense a la espera de ser entregados a sus familiares –tenían tres hijos– para el entierro. La autopsia se les fue practicada por la mañana, durante más de seis horas, y se recogieron diversas muestras para que sean analizadas por el laboratorio. Según fuentes policiales, la pareja llevaba al menos 24 horas muerta cuando fue hallada el miércoles por la tarde en el salón de su casa molida a golpes.

La policía científica, ayudada por dos equipos especializados en crímenes violentos de la Unidad Central de Madrid trasladados a Cáceres, continuó durante todo el día peinando y escudriñando cada rincón del número 4 de la calle de Las Grullas donde residía el matrimonio para recabar pruebas.

La pareja vivía en este adosado hacía poco más de un mes y apenas era conocida aún entre el vecindario, de muy reciente creación. Antes lo había hecho en Plasencia, durante unos tres años, y con anterioridad en Salamanca, donde el fallecido había regentado un bar, según pudo saber este periódico de diversas fuentes. La mujer había trabajado como traductora.

La policía no descarta aún ninguna hipótesis, si fueron víctimas de unos atracadores o de un brutal ajuste de cuentas. Tampoco se ha determinado si es obra de uno o varios autores. La delegada del Gobierno, Carmen Pereira, y el jefe superior de la Policía en Extremadura, Angel Galán, se limitaron ayer a asegurar en Badajoz que la policía trabaja "intensamente" en las pesquisas, recordando que la investigación continúa bajo secreto de sumario por orden de la juez instructora, la titular del juzgado número 3 de Cáceres, Mari Luz Charco.

El perro bobtail que fue sacado el miércoless de la vivienda tras el hallazgo de los cuerpos, seguía ayer en la perrera municipal a la espera de que la familia se hiciera cargo del animal.