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Es la primera vez que un representante de la hostelería reconoce que pubs y discotecas lo tienen difícil para cumplir los horarios de cierre establecidos por la ley y culpa al botellón. Felipe Doncel, representante del sector en la federación de empresarios y propietario de la discoteca Moma –expedientada por el ayuntamiento por exceso de ruidos y, según él, también multada por saltarse el horario de cierre– advirtió ayer de que "la permisividad de las autoridades con el botellón hace que sea muy difícil su cumplimiento porque cuando finaliza el botellón es prácticamente cuando se han de cerrar los establecimientos, lo que perjudica seriamente a este sector, haciendo imposible la viabilidad de la actividad", subrayó.

En este sentido, cuenta con el respaldo de la Federación Empresarial Placentina, cuyo secretario, Paco Sánchez Guijo, coincidió ayer con Doncel en que, debido al botellón , "los negocios son inviables y lo que pretendemos es que se le ponga horario para que los jóvenes bajen antes a los locales y sean viables". Por eso, Sánchez Guijo ha pedido públicamente una reunión con el ayuntamiento, jóvenes y el resto de implicados para buscar una solución. Precisamente, el concejal de Interior, Francisco Martín, ha propuesto también públicamente acotar el horario del botellón .

En la misma sintonía están también los propietarios de los locales de copas, que advierten de que "hay locales que a la una y media de la mañana no tienen gente y, si tienen que cerrar a las dos, es imposible que obtengan ganancias, por eso tienen que cerrar más tarde". De ahí que algunos de la popular calle de Los Vinos hayan optado por abrir los sábados a las ocho de la tarde y poner una hora feliz hasta las doce de la noche en un intento por atraer a jóvenes del botellón .

Pero Doncel además, aboga porque la Junta amplíe la hora de cierre de los locales porque la región "es mucho más restrictiva que comunidades limítrofes". Mientras, los vecinos de la calle de la discoteca que regenta han enviado escritos al ayuntamiento quejándose de que incumple reiteradamente la hora de cierre y del escándalo que se forma en la calle. A esto, Doncel replicó ayer que su sala cuenta "con todas las autorizaciones y licencias necesarias"; que ha hecho las obras necesarias para su total insonorización y, sobre los ruidos en la calle, eludió toda responsabilidad y dijo que "la policía no puede echar a 700 personas a la vez a la calle porque se forma escándalo".