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Los alumnos del Instituto Jálama de Moraleja han tenido esta semana la oportunidad de descubrir cómo era la vida del hombre prehistórico gracias a un taller que sobre esta materia se ha organizado con motivo de la celebración del día del centro.

         Un equipo de profesionales, que también desempeñan su labor en el centro de interpretación de la cacereña Cueva de Maltravieso, se encargó de situar a los estudiantes en una época en la que los hombres comenzaban a trabajar las piedras, las pieles y a crear sus propias armas. "Les mostramos las materias primas, objetos de decoración o de uso personal y a interpretar las pinturas rupestres", explicó Nova Barrero, una de las expertas encargadas de la actividad. "A los alumnos les gusta sobre todo la parte práctica, hacer sus propios pigmentos, tocar las conchas, los colmillos…", añadió.

         En los talleres prehistóricos han participado unos 120 alumnos de primero de ESO que han sentido especial atracción por las cornamentas de animales expuestas, las pieles y la posibilidad de pintar con las manos. "Se trata de que los estudiantes colaboren en esta actividad que les permite sentirse como auténticos hombres de la Prehistoria", afirmó María José Cano, profesora del Departamento de Historia del IES Jálama de Moraleja, quien reconoció que esta forma de enseñar "no tiene nada que ver con lo que habitualmente hacemos en las aulas".

         Hubo tiempo para que los escolares mezclaran pigmentos naturales que permiten obtener colores con los que elaborar pinturas rupestres y tocaron herramientas como las usadas por los habitantes de la Prehistoria y que se elaboraban a partir de cuarzo y cuarcita, tal y como informó Dolores Mejías, otra de las profesionales responsables de los talleres. Incluso, los estudiantes no se quedaron atrás y elaboraron sus propias lanzas