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La treintena de vecinos de Garrovillas de Alconétar que el 15 de febrero protagonizaron un encierro en protesta contra el alcalde, Pedro Martín, volverán a encerrarse en el consistorio el próximo viernes a partir de las 13.00 horas y además han anunciado que iniciarán una huelga de hambre si el alcalde no les da una solución a las altas costas de urbanización tras la Unidad de Ejecución de la Travesía Colón Ollerías. Los vecinos, que el pasado sábado por la tarde también se concentraron en el municipio con la asistencia de 300 personas, según los convocantes, expresan así su queja por las altas cuotas que pagan y que en algunos casos ascienden a 1.200 euros al mes, según afirmaron. Uno de los manifestantes, Miguel Julián, explicó ayer por la tarde que el alcalde, "sigue sin reunirse con nosotros y seguimos sin tener una solución". Por su parte, el primer edil, Pedro Martín, insistió ayer que los manifestantes "persiguen fines políticos" y advirtió que no aceptará medidas de presión.

"Ante esa postura quedamos rotas todas posibilidades de negociación y no cederemos ante una acción que está politizada" subrayó el alcalde. Finalmente, advirtió que el equipo de gobierno "estudiaremos tomar las medidas legales que nos corresponda", señaló.

En este sentido, Miguel Julián negó que los actos de protesta tengan tintes políticos. "Entre los afectados estamos de todos los colores, no hay política de ninguna clase, el alcalde nos ha metido en un problema y solo pedimos una solución", dijo. Por otro lado, a la vez que convocan actos de protesta, los afectados han iniciado una recogida de firmas que presentarán al alcalde de Garrovillas, así como al PSOE a nivel provincial. Explicaron que hasta el día de ayer, tenían recogidas 600 firmas de vecinos mostrándoles su apoyo.