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Dos hombres con los rostros cubiertos y con guantes atracaron ayer a punta de pistola la sucursal de Caja Rural de Extremadura de Medellín, ubicada en el número 11 de la plaza de España. Uno de ellos llevaba un pasamontañas y el segundo una peluca rubia con la cara tapada, según los testigos. Sin embargo, al cierre de esta edición aún no había trascendido la cuantía de lo robado aunque según ha podido saber este diario, el vehículo en el que huyeron fue encontrado por la tarde en la carretera que une Don Benito y Medellín con parte del dinero.

Aunque nadie del banco quiso hacer declaraciones, el alcalde Antonio Parral informó a su salida de la sucursal que el atraco se produjo alrededor de la una de la tarde cuando se encontraban en el interior cinco clientes y dos trabajadores, a los que amenazaron con un arma y les obligaron a tirarse al suelo advirtiéndoles de que no se movieran y que no tocaran ningún botón de alarma. Posteriormente se llevaron el dinero que había en ese momento fuera de la caja fuerte en dos bolsas, y salieron huyendo.

En su huida, uno se topó con el policía local José Gallardo, lo que hizo que se le cayera una de las bolsas con dinero. El agente le dio el alto en repetidas ocasiones e incluso realizó disparos al aire sin obtener respuesta, relató a este periódico. "Se dirigió al vehículo y al dar marcha atrás pudo atropellarme; inmediatamente salió su compañero con una pistola. Le he dado al alto, y a 200 metros se ha metido en el coche por la ventanilla", contó, tras lo cual aseguró que todo ocurrió en cinco minutos y que en sus 23 años de profesión nunca le había ocurrido algo así.

El coche en el que huyeron los atracadores es un Ford Focus azul con matrícula de Badajoz y robado en Don Benito. Gallardo, aún nervioso por lo vivido, indicó que eran dos hombre jóvenes, altos y delgados. Por su parte, el alcalde, junto a él, adelantó que los clientes que en el momento del atraco se encontraban en el banco no tenían claro que pudieran ser españoles porque habían hablado muy poco, pero "parece que entre ellos habían hecho algún comentario en otra lengua pero no hay certeza".

Parral quiso destacar que el incidente podría haber sido más grave por las personas que había en el banco y por la proximidad del policía al atracador que tenía la pistola, e insistió en que, al parecer, los atracadores habían dado muestras de nerviosismo, lo que le hace suponer que no eran expertos en este tipo de robos.

Tras la huida, en dirección a Don Benito, se dio aviso a la Guardia Civil, que estableció un dispositivo de control en las carreteras inmediatas para poder detenerlos.


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