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La Guardia Civil ha detenido en la Cañada Real Galiana de Madrid a 23 integrantes de una banda organizada que se dedicaba al robo en viviendas y casas de campo en varias provincias del centro de España, entre ellas Cáceres. El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, dio a conocer ayer el resultado de la operación Chanete , llevada a cabo por 161 agentes el pasado el 19 de noviembre y que se saldó con la detención de 22 ciudadanos rumanos, cuatro de ellos menores de edad, y un español.

La investigación, que ha corrido a cargo de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Cuenca a raíz de un robo cometido en mayo de este año en Villar de Olalla (Cuenca), ha permitido esclarecer de momento 30 robos en Cuenca, Toledo, Guadalajara, Madrid y Avila. Se sospecha que los ladrones han podido cometer otros veinte robos más en Salamanca, Segovia, Soria, Burgos y en Cáceres, según ha indicado Díaz-Cano, quien ha detallado que en la operación se ha recuperado gran cantidad de objetos por valor de medio millón de euros.

El modo de operar de los detenidos consistía, al parecer, en desplazase desde la Cañada Real Galiana a la zona en la que habían decidido actuar, fundamentalmente pueblos poco habitados o urbanizaciones, donde asaltaban viviendas deshabitadas.

Cuando llegaban a su destino camuflaban uno de los vehículos y el otro lo estacionaban frente a la vivienda elegida con la excusa de que estaba averiado. En el coche supuestamente averiado se quedaba uno de los delincuentes para realizar una labor de vigilancia, mientras que el resto de integrantes de la banda desplazados forzaban las ventanas para entrar en las viviendas. Si llegaba alguien a la vivienda, el vigilante avisaba a sus compañeros, a la vez que entretenía a esta persona para facilitarles la huida. Una vez consumado el robo huían con el coche y en las cercanías cambiaban los efectos sustraídos al segundo vehículo por si alguien hubiera detectado el primero.