Extremadura y Portugal reclaman acelerar la autovía entre Madrid y Lisboa
La organización ha defendido ante los diputados portugueses que esta conexión ibérica debe convertirse en una prioridad estratégica, incluso por delante de proyectos como el AVE Madrid-Lisboa o el metro de Lisboa.
Una delegación luso-extremeña de 16 personas, integrada por alcaldes, empresarios, vecinos y representantes de movimientos sociales, ha sido recibida este jueves en la Assembleia da República de Lisboa por diputados de los grupos parlamentarios de Chega, el Partido Socialista (PS) y el Partido Social Demócrata (PSD), formación que sustenta al Gobierno portugués.
La visita, promovida por ATE Alianza Territorial Europea, ha servido para trasladar a las fuerzas políticas portuguesas la necesidad de acelerar la construcción de la autovía internacional entre Madrid y Lisboa por el norte y la región de Beira Baixa, una infraestructura considerada estratégica para el desarrollo económico y territorial de ambos lados de la frontera.
TRAMOS PENDIENTES EN EXTREMADURA Y PORTUGAL
Durante el encuentro, la delegación ha reclamado la finalización antes de 2029 de los 72 kilómetros pendientes que conectarían la EX-A1 en Moraleja con la IC31 y la A23 en Castelo Branco. Según ATE, esta conexión tendría un importante impacto en la economía, la creación de empleo, el turismo y la lucha contra la despoblación en las zonas del interior peninsular.
Además, se ha solicitado que las obras del tramo extremeño entre Moraleja y Monfortinho comiencen a finales de 2026, mientras que Portugal inicie en el segundo semestre de 2027 la ejecución de los 32 kilómetros entre la A23, en Castelo Branco, y Proença-a-Nova, con una inversión estimada de unos 60 millones de euros.
PRIORIDAD ESTRATÉGICA
La organización ha defendido ante los diputados portugueses que esta conexión ibérica debe convertirse en una prioridad estratégica, incluso por delante de proyectos como el AVE Madrid-Lisboa o el metro de Lisboa.
Desde ATE consideran que el coste de ejecución de los 52 kilómetros pendientes en Portugal y los 20 kilómetros en Extremadura es “asumible” frente al retorno económico y social que generaría en ámbitos como la logística, el turismo, la cohesión territorial o la fijación de población en el interior.
TURISMO AZUL
Otro de los argumentos expuestos durante la reunión ha sido el denominado “Turismo Azul”, con el que la plataforma plantea un nuevo eje turístico ibérico. La finalización de esta conexión permitiría, según la organización, que las playas atlánticas del centro de Portugal estuvieran a menos de cinco horas de Madrid y a menos de dos horas y media de Extremadura.
Al mismo tiempo, las zonas de baño interior y piscinas naturales del norte extremeño quedarían conectadas con las áreas metropolitanas de Lisboa y Oporto en apenas dos horas y media y tres horas y media, respectivamente.
RECLAMACIONES POLÍTICAS
ATE también ha trasladado tres peticiones concretas a los grupos parlamentarios portugueses, que durante la reunión manifestaron su apoyo a la construcción de la autovía IC31.
La primera de ellas es la celebración urgente de una reunión entre el primer ministro portugués, Luís Montenegro, y la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, para fijar plazos y presupuestos de ejecución.
Asimismo, la plataforma reclama que los presupuestos de Extremadura y Portugal para 2026 y 2027 incorporen partidas económicas suficientes para acometer las obras pendientes y que se empiece a preparar la XXXVII Cumbre Hispano-Lusa de 2027, prevista en Portugal, con el objetivo de impulsar el nuevo puente internacional sobre el río Erjas que uniría la IC31 con la EX-A1.
La delegación concluyó su visita insistiendo en que “solo falta voluntad política real” para hacer realidad esta infraestructura y reclamando “escuchar el ruido de las máquinas” como símbolo del inicio efectivo de las obras.
ATE anunció además que continuará con su agenda institucional en las próximas semanas. El colectivo mantendrá el 5 de junio una reunión en Mérida con Unidas por Extremadura y regresará el 11 de junio a Lisboa para reunirse con otros grupos parlamentarios portugueses.