Emoción y devoción en Coria pese a la lluvia en la romería de la Virgen de Argeme
A pesar de las inclemencias meteorológicas, cientos de devotos han acompañado con emoción una jornada que, aunque diferente, ha mantenido intacto el fervor popular.
La tradicional romería de la Virgen de Argeme de este lunes en Coria, ha estado marcada por las intensas lluvias y las difíciles decisiones organizativas que la Cofradía ha tenido que adoptar para proteger la imagen de la patrona.
A pesar de las inclemencias meteorológicas, cientos de devotos han acompañado con emoción una jornada que, aunque diferente, ha mantenido intacto el fervor popular.
La presidenta de la Cofradía de la Virgen de Argeme, Amparo Echavarri, explicó en una entrevista en Radio Interior de Extremadura que la bajada de la Virgen tuvo que modificarse debido a la fuerte tromba de agua registrada durante la mañana. Aunque la imagen inició el recorrido de manera tradicional sobre las andas, finalmente fue trasladada en un vehículo cedido por un particular para evitar daños y preservar la seguridad de la patrona.
“Han sido decisiones difíciles porque nunca llueve a gusto de todos, pero consideramos que ella es lo primero”, señaló la presidenta, destacando además la colaboración y generosidad de los vecinos de Coria durante toda la jornada.
LA MISA CAMBIA DE UBICACIÓN
La jornada comenzó a las siete de la mañana con la misa y el rosario tradicionales antes de emprender el camino hacia el santuario. Sin embargo, las lluvias también obligaron a trasladar la habitual misa de campaña al aire libre, que este año tuvo que celebrarse dentro de la ermita.
Pese al mal tiempo, la emoción y la participación no disminuyeron. “Ha sido muy emocionante. Muchísima gente esperaba a la Virgen en la ermita, incluso con esta meteorología tan tremenda”, aseguró Echavarri, quien subrayó que Coria “es un pueblo que se vuelca con su patrona”.
“POR LA MORENITA, LA GENTE HACE LO QUE SEA”
Por su parte, Cristina, camarera mayor de la Virgen de Argeme, destacó que la prioridad en todo momento ha sido proteger la imagen. “Contra el tiempo no podemos hacer otra cosa. Todo se ha hecho por cuidar a la Virgen lo máximo posible”, afirmó.
La camarera mayor también quiso poner en valor la fe de los romeros, muchos de los cuales realizaron el camino a pie bajo la lluvia pese a que la imagen no pudo completar el trayecto de forma tradicional. “La devoción es la misma. La gente por la patrona, por la morenita, hace lo que sea”, expresó emocionada.
La organización mantuvo hasta última hora la esperanza de que pudiera abrirse algún claro que permitiera celebrar la procesión prevista tras la misa. No obstante, la lluvia volvió a convertirse en protagonista de una romería atípica que, lejos de apagar la tradición, volvió a demostrar el profundo vínculo entre Coria y su patrona.