Monfortinho acogerá una concentración ibérica para reclamar la finalización de la EX-A1
La protesta, convocada para las 19.30 horas, busca visibilizar una demanda que desde hace décadas mantienen vecinos.
La histórica reivindicación de la autovía EX-A1 volverá a reunir a ciudadanos y representantes de ambos lados de la frontera el próximo miércoles 20 de mayo en Monfortinho, donde se celebrará una concentración bajo el lema “La autovía de la esperanza” para reclamar avances definitivos en la conexión entre Extremadura y Portugal.
La protesta, convocada para las 19.30 horas, busca visibilizar una demanda que desde hace décadas mantienen vecinos, empresarios, alcaldes y colectivos sociales del norte de Cáceres: completar el tramo pendiente entre Moraleja y la frontera portuguesa y lograr la continuidad de la conexión hacia Castelo Branco y Lisboa.
Desde la organización consideran que se trata de una infraestructura clave para el futuro económico y social de amplias comarcas extremeñas que continúan reclamando mejores comunicaciones. La EX-A1 se ha convertido con el paso de los años en uno de los proyectos más reivindicados del norte regional, especialmente en zonas como Sierra de Gata, Valle del Alagón o Campo Arañuelo, donde se defiende que la autovía supondría una oportunidad para atraer inversiones, mejorar el transporte y combatir la despoblación.
MOVILIZACIÓN
La movilización contará además con autobuses gratuitos desde Navalmoral de la Mata, Plasencia, Coria y Moraleja con el objetivo de facilitar la participación ciudadana en un acto que tendrá carácter ibérico y en el que también se espera presencia de representantes portugueses.
El alcalde de Moraleja, Julio César Herrero, ha realizado además un llamamiento público a la participación ciudadana, animando a vecinos y colectivos de la comarca a sumarse a la concentración para defender una infraestructura que considera fundamental para el desarrollo del territorio y para mejorar las conexiones del noroeste extremeño con Portugal.
La convocatoria llega en un momento en el que las administraciones han retomado distintos trámites relacionados con el desarrollo del proyecto. En los últimos meses se han conocido avances técnicos vinculados al futuro enlace internacional y al estudio de viabilidad de la infraestructura, aunque los colectivos defensores de la autovía consideran que los pasos siguen siendo insuficientes tras años de retrasos y promesas incumplidas.
A ello se suman las dificultades surgidas en territorio portugués, donde cuestiones medioambientales y modificaciones del trazado han ralentizado la planificación del corredor hasta Castelo Branco, alimentando la preocupación de quienes temen nuevos aplazamientos.
Los organizadores insisten en que la reivindicación va más allá de una carretera y la presentan como una oportunidad estratégica para mejorar la conexión entre Madrid y Lisboa por el norte de Extremadura, fortalecer las relaciones transfronterizas y ofrecer nuevas posibilidades de desarrollo a una zona que durante años ha denunciado sentirse aislada en materia de infraestructuras.