La DGT intensifica los controles de velocidad en Extremadura
Uno de estos dispositivos se ha desarrollado en la autovía A-5, donde responsables institucionales han detallado las características del operativo y han insistido en la importancia de respetar los límites establecidos.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado esta semana una nueva campaña de concienciación y control del exceso de velocidad en las carreteras de Extremadura, con un amplio despliegue de medios y agentes en los tramos considerados de mayor riesgo.
La iniciativa, que se desarrolla hasta el 19 de abril, contempla la instalación de más de 150 puntos de control, por los que se prevé que circulen alrededor de 10.000 vehículos. El objetivo principal es reducir la siniestralidad asociada a una de las conductas más peligrosas al volante: superar los límites de velocidad.
AMPLIO DESPLIEGUE DE MEDIOS
Para llevar a cabo esta campaña, la Guardia Civil ha movilizado distintos recursos, entre ellos vehículos camuflados, radares portátiles tipo veloláser y patrullas convencionales. Decenas de agentes participan en estos controles distribuidos por toda la región.
Uno de estos dispositivos se ha desarrollado en la autovía A-5, donde responsables institucionales han detallado las características del operativo y han insistido en la importancia de respetar los límites establecidos.
PREOCUPACIÓN POR LOS DATOS
Las autoridades han mostrado su inquietud por la evolución de la siniestralidad en las carreteras extremeñas. En lo que va de año ya se han registrado una docena de víctimas mortales, mientras que el pasado ejercicio cerró con cifras superiores a las del año anterior.
El exceso de velocidad continúa siendo una de las principales causas de accidente, y además agrava las consecuencias en caso de colisión. Según datos manejados por Tráfico, una parte significativa de los conductores admite no respetar los límites, especialmente en vías rápidas.
LLAMAMIENTO A LA RESPONSABILIDAD
Desde la DGT se insiste en la necesidad de adaptar la velocidad a las condiciones reales de la vía, como la meteorología, el tráfico o la visibilidad, y no solo a los máximos permitidos. También se ha hecho hincapié en la protección de los usuarios más vulnerables, como peatones y ciclistas, especialmente en entornos urbanos y carreteras secundarias.
Asimismo, los controles no se limitan a la velocidad, ya que en algunos casos incluyen pruebas de alcohol y drogas, además de la verificación de documentación y condiciones del vehículo.
Con esta campaña, las autoridades buscan reforzar la seguridad vial y reducir el número de accidentes en una región donde la prudencia al volante sigue siendo una asignatura pendiente.