El pequeño municipio cacereño de Torrecilla de los Ángeles, enclavado en la comarca de Sierra de Gata, volverá a convertirse este Jueves Santo en un gran escenario al aire libre con la representación de la Pasión de Cristo, una de las tradiciones más arraigadas y emotivas de Extremadura.
La cita, prevista para las 22.00 horas, reunirá a vecinos y visitantes en un evento que trasciende lo teatral para convertirse en una experiencia colectiva.
IMPLICACIÓN VECINAL
Con apenas 650 habitantes, la implicación del pueblo es prácticamente total. Alrededor de 150 vecinos participan como actores en una escenificación que, desde sus inicios en 1987, ha logrado mantenerse viva gracias al compromiso intergeneracional. La alcaldesa, Ana Vanessa Gómez, destaca que la incorporación de jóvenes este año ha sido clave para asegurar la continuidad de esta tradición.
El director de la obra, José Luis Bravo, subrayó en una entrevista a Radio Interior de Extremadura el carácter único de la representación: “Esto es un pueblo de alrededor de 650 habitantes, y eso mantenerlo es difícil, pero la verdad es que el pueblo se une alrededor de la Pasión y todo el pueblo está dispuesto a colaborar, si no de una forma o de otra, todos participan”. Además, añade que el objetivo va más allá de lo escénico: “No queremos que la gente solo venga a verla, sino a vivirla y sentirla; es casi una catequesis al aire libre”.
TRADICIÓN Y EMOCIÓN SOBRE EL ESCENARIO
La dirección artística mantiene a intérpretes ya consolidados como Abel Vázquez en el papel de Jesús o Diana Martín como María, mientras que Mario Moya asume este año el papel de Pedro, en un relevo marcado por la emoción tras el fallecimiento del anterior actor. Esta continuidad, combinada con nuevas incorporaciones, aporta solidez y frescura a la obra.
Uno de los actores participantes, que interpreta al apóstol Juan, explica cómo vive su papel: “No se trata solo de aprender el texto, hay que sentirlo de verdad. Cuando estás actuando, tienes que creértelo y meterte completamente en el personaje”. Además, destaca el valor colectivo del proyecto: “Yo creo que somos 100 actores o más, está casi todo el pueblo implicado, hay muchísimos soldados, hay muchos chicos que también están fuera y vienen ahora y también se implican, es algo que mueve a muchísima gente en un pueblo tan pequeño”.
La representación se desarrolla en distintos escenarios naturales del municipio, desde la plaza hasta el Monte Calvario, pasando por enclaves que recrean momentos clave como el Huerto de los Olivos o el juicio de Pilato. Este formato itinerante contribuye a intensificar la conexión emocional con el público.
IMPACTO ECONÓMICO Y TURÍSTICO
Más allá de su valor cultural y religioso, la Pasión supone también un importante impulso económico para la localidad y su entorno. Durante estos días, alojamientos rurales y negocios registran una alta ocupación, favoreciendo la actividad en toda la comarca.
La implicación vecinal va incluso más allá de la propia representación: desde la elaboración de dulces tradicionales hasta la organización logística, todo el pueblo contribuye a que el evento sea un éxito. Como concluye el director, “lo más importante es que la gente venga. Eso es lo que nos anima a seguir año tras año”.
Torrecilla de los Ángeles se prepara así para una nueva noche en la que tradición, emoción y comunidad volverán a darse la mano.