La investigación a cargo de la Guardia Civil continúa abierta. Los agentes han realizado inspecciones en el templo, donde los asaltantes forzaron tanto la puerta principal como los accesos a la sacristía, y han recogido huellas e indicios que podrían ayudar a identificar a los autores.
Las investigaciones siguen adelante para esclarecer los robos perpetrados hace sólo unos días en Baños de Montemayor, en el norte de Cáceres.
La tranquilidad habitual de esta localidad se ha visto alterada tras el robo perpetrado en la Iglesia de Santa María de la Asunción, un suceso que ha generado preocupación en esta población del Valle del Ambroz.
El robo, ocurrido en la madrugada del 17 al 18 de marzo, se saldó con la sustracción de varios objetos de valor religioso e histórico, entre ellos la corona de plata de la Virgen de la Asunción, una pieza de gran significado simbólico para la comunidad. Junto a ella, los ladrones se llevaron cálices, copones, cruces y bandejas de plata, en lo que parece haber sido un robo selectivo y planificado.
En declaraciones a Radio Interior de Extremadura, la alcaldesa, Nieves del Vado, ha reconocido que el suceso ha causado sorpresa e incredulidad: “Nunca había ocurrido algo así”, añadió.
La primer edil ha subrayado que, más allá del valor económico, lo realmente importante es “el valor histórico, religioso y sentimental” de las piezas robadas.
Virgen de la Asunción.
HIPÓTESIS: UN ROBO PROFESIONAL
Según las primeras hipótesis trasladadas por el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, el robo habría sido obra de ladrones “profesionales”. Todo apunta a una actuación planificada, con conocimiento previo del templo y de los objetos sustraídos, lo que refuerza la idea de que no se trató de un hecho improvisado.
La investigación a cargo de la Guardia Civil continúa abierta. Los agentes han realizado inspecciones en el templo, donde los asaltantes forzaron tanto la puerta principal como los accesos a la sacristía, y han recogido huellas e indicios que podrían ayudar a identificar a los autores.
No obstante, este tipo de robos, ejecutados con rapidez y precisión, suelen presentar dificultades para su esclarecimiento inmediato.
UN GOLPE AL PATRIMONIO
La iglesia, construida entre los siglos XVI y XVII y declarada Bien de Interés Cultural, es uno de los principales símbolos del municipio.
La corona robada tenía además un papel destacado en la festividad del 15 de agosto, una de las celebraciones más importantes del calendario local.
Este robo se interpreta en el municipio como algo más que un delito patrimonial: supone un golpe directo a la memoria colectiva y a las tradiciones de varias generaciones.
POSIBLES MEDIDAS DE SEGURIDAD
Desde el Ayuntamiento han mostrado su disposición a colaborar con las autoridades, aunque recuerdan que la gestión del templo depende del Obispado. No se descarta que, tras lo ocurrido, se estudien nuevas medidas de seguridad para proteger el patrimonio local.
Mientras tanto, el municipio permanece pendiente de avances en la investigación, con la esperanza de recuperar unas piezas que forman parte esencial de su historia.