Más fuerte que nunca: Loida Zabala cambia de categoría y sueña con Los Ángeles 2028
El regreso de Zabala simboliza no solo un desafío deportivo, sino también un ejemplo de superación personal, resiliencia y ambición de seguir compitiendo en la élite internacional.
La deportista extremeña Loida Zabala, cinco veces paralímpica, volverá a competir en un Campeonato de Europa en un momento especialmente significativo de su carrera. Tras varios años de tratamiento por un cáncer de pulmón diagnosticado en 2022, la levantadora afronta el reto en la categoría de 73 kilos, un escalón por encima del peso en el que participó en el último Mundial, donde compitió en 67 kilogramos.
CAMBIO DE CATEGORÍA
Para poder participar en su nueva división, Zabala deberá marcar al menos 67,100 kilos en la báscula, requisito imprescindible para ascender oficialmente de categoría. Este movimiento estratégico no solo responde a su situación física actual, sino que también forma parte de su planificación con vistas a la clasificación para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
La extremeña guarda un recuerdo especial de su último Europeo, disputado en 2022, donde logró proclamarse campeona continental. Sin embargo, reconoce que el contexto actual es muy diferente. El tratamiento médico ha condicionado su preparación y la competencia también ha evolucionado.
Lejos de verlo como un obstáculo, Zabala asegura sentirse aún más motivada. La deportista afirma que el simple hecho de poder seguir compitiendo le impulsa a dar lo mejor de sí misma sobre la tarima, con el objetivo claro de luchar por el podio.
APUESTA TÉCNICA
El seleccionador nacional, Óscar Sánchez, considera que el salto de categoría puede abrirle nuevas oportunidades de cara a su clasificación paralímpica. Según destaca, la preparación ha sido positiva y la atleta llega en condiciones óptimas para rendir al máximo nivel.
Junto a Zabala competirá la catalana Montse Alcoba, que participará en la categoría de 86 kilos. Por el contrario, problemas de salud han impedido la presencia del madrileño David Sánchez en esta cita continental.
El regreso de Zabala simboliza no solo un desafío deportivo, sino también un ejemplo de superación personal, resiliencia y ambición de seguir compitiendo en la élite internacional.