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sábado. 25.04.2026 |
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Los canales y acequias del norte de Cáceres llevan agua pero no proviene de desembalses

Canal en el norte de Cáceres.
Los canales y acequias del norte de Cáceres llevan agua pero no proviene de desembalses

A pesar de haber superado la mitad del mes de febrero y de que las lluvias cesaron hace algunos días, se aprecia el agua circulando por infraestructuras de riego que, en condiciones normales durante esta época del año, no suelen presentar caudal. 

Las acequias y canales de Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) vuelven a llevar agua en pleno invierno, una imagen que ha sorprendido a muchos vecinos al no coincidir con la temporada habitual de riego. 

La explicación, según ha confirmado Radio Interior de Extremadura, está directamente vinculada a la meteorología de las últimas semanas: la sucesión de borrascas y, como consecuencia, la abundancia de precipitaciones.

A pesar de haber superado la mitad del mes de febrero y de que las lluvias cesaron hace algunos días, se aprecia el agua circulando por infraestructuras de riego que, en condiciones normales durante esta época del año, no suelen presentar caudal. 

¿CUÁL ES LA CAUSA?

Pero la explicación es más sencilla de lo que parece. En contra de lo que ha pensado la mayoría de la gente, no se ha producido la apertura de compuertas para aliviar agua a través de los canales de riego

La sucesión de borrascas ha provocado esta situación inédita y la abundancia de precipitaciones ha llenado de agua los canales y acequias del norte de la provincia de Cáceres. Es decir, no se trata de un adelanto de la campaña de riego, sino del efecto acumulado de las lluvias registradas.

La pendiente que tienen estas infraestructuras hidráulicas se encarga del resto, pues el agua se desplaza con rapidez a través de centenares de kilómetros en unas circunstancias en las que los agricultores y ganaderos no necesitan agua porque sus tierras están anegadas.

En varias acequias se aprecia agua discurriendo como si realmente fuera la campaña de riego, un caudal visible y continuo en un momento del año en el que lo habitual es que estas conducciones permanezcan con poca o ninguna circulación.

La curiosidad, por tanto, tiene una causa clara: las lluvias abundantes asociadas a varias borrascas han terminado por llenar y activar de forma inusual los canales y acequias, ofreciendo una estampa más propia de los meses de mayor demanda agrícola.

 

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