Investigadores extremeños identifican una proteína que mejora la prevención y el tratamiento de los ictus
El trabajo ha sido realizado por el servicio de Hematología del Hospital San Pedro de Alcántara y el Departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria de la UEx.
Una investigación desarrollada por la Universidad de Extremadura (UEx) y el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres ha identificado la proteína STC2 como un nuevo biomarcador con potencial para la prevención y el tratamiento del ictus. El estudio concluye que niveles bajos de esta proteína se asocian a un mayor riesgo de sufrir este tipo de accidente cerebrovascular.
El trabajo ha sido realizado por el servicio de Hematología del Hospital San Pedro de Alcántara y el Departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria de la UEx, y ha sido publicado recientemente en la revista International Journal of Molecular Sciences. Los resultados apuntan a que la proteína STC2 desempeña un papel clave en la regulación de la actividad plaquetaria y en la formación de trombos arteriales.
La STC2 participa en el control de la entrada de calcio en distintas células, entre ellas las plaquetas humanas. Cuando los niveles de esta proteína disminuyen, se incrementa la entrada de calcio en las plaquetas, lo que favorece su agregación y la formación de trombos, especialmente en las arterias. Este mecanismo se observa en pacientes diagnosticados de ictus, una trombosis arterial que afecta a la circulación cerebral.
La investigación plantea un enfoque diferente en el estudio de la trombosis, centrado en la hiperagregabilidad plaquetaria relacionada con la regulación del calcio intracelular, lo que amplía el conocimiento sobre los factores que contribuyen al desarrollo de esta patología.
El estudio se desarrolló en dos fases. En una primera etapa, se llevó a cabo un análisis prospectivo de una cohorte de pacientes del Hospital San Pedro de Alcántara a los que se realizó un estudio de trombofilia tras haber sufrido un episodio de trombosis venosa o arterial. Las muestras de sangre fueron analizadas en la UEx, confirmándose la relación entre la alteración en la expresión de la proteína STC2 y el aumento de la entrada de calcio en las plaquetas, así como su vínculo con el riesgo de trombosis arterial.
En una segunda fase, los pacientes fueron seguidos durante más de diez años. El análisis de las historias clínicas y de los parámetros bioquímicos mostró que los niveles de STC2 tendían a normalizarse en pacientes con ictus y trombosis arterial gracias al tratamiento con aspirina, fármaco que contribuye a regular dicha proteína.
Tras estos resultados, los investigadores prevén la realización de estudios multicéntricos aleatorizados con un mayor número de pacientes, incluyendo otras patologías trombóticas como el infarto de miocardio, con el objetivo de consolidar la STC2 como biomarcador de ictus.
El seguimiento periódico de esta proteína podría convertirse en una herramienta útil tanto en colectivos de riesgo como en la población general de mayor edad, permitiendo mejorar las estrategias de prevención y valorar la eficacia del tratamiento con aspirina para evitar nuevos episodios de ictus.