El Hospital Centro Vivo de Badajoz, primer edificio no sanitario adaptado para personas con ostomía
Las personas con ostomía son aquellas que, por una intervención quirúrgica, tienen un orificio (ostoma) en el abdomen para evacuar desechos del cuerpo, ya sea orina o heces, de manera temporal o permanente.
La Diputación de Badajoz ha iniciado las obras para la adecuación de dos aseos adaptados para personas con ostomía en el Hospital Centro Vivo, situados en la planta baja del edificio. Se trata de dos espacios diferenciados, uno para hombres y otro para mujeres, que convertirán al Hospital Provincial en el primer edificio público de Extremadura, de carácter no sanitario ni asistencial, en disponer de este tipo de servicio específico.
Los nuevos aseos estarán dotados de equipamiento especializado y mobiliario adaptado, como sistemas de doble encimera, que permitirán garantizar condiciones adecuadas de higiene, comodidad y autonomía personal. Con esta actuación, la institución provincial se adelanta a la normativa vigente, que actualmente no contempla la obligatoriedad de este tipo de adaptaciones en edificios públicos de estas características.
Hasta ahora, este tipo de instalaciones solo se encontraban en centros sanitarios o asistenciales de la región, como hospitales o centros de mayores. La incorporación de estos aseos supone un avance significativo en materia de accesibilidad y da respuesta a una necesidad real de las personas ostomizadas, facilitando su desenvolvimiento con seguridad e intimidad fuera del ámbito sanitario.
La iniciativa cobra especial relevancia por el uso habitual del Hospital Centro Vivo como espacio cultural, social y formativo, su amplio horario de apertura, su ubicación céntrica y su libre acceso. La disponibilidad de estos aseos contribuirá a favorecer la participación activa de este colectivo en la vida cultural y social de la ciudad.
¿QUÉ ES UN OSTOMA?
Las personas con ostomía son aquellas que, por una intervención quirúrgica, tienen un orificio (ostoma) en el abdomen para evacuar desechos del cuerpo, ya sea orina o heces, de manera temporal o permanente. Esta adaptación permite que puedan vivir con normalidad, aunque necesitan cuidados específicos y espacios adaptados para mantener higiene y privacidad.