La gripe gana protagonismo en Extremadura mientras el covid desaparece del radar sanitario
La tasa de incidencia de gripe en los centros de salud se situó en 118,25 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra muy similar a la de la semana anterior. Sin embargo, las hospitalizaciones continúan creciendo y han pasado de 8 a 12,25 ingresos por cada 100.000 habitantes.
El avance de las infecciones respiratorias en Extremadura deja un escenario marcado por el aumento de los ingresos hospitalarios por gripe, mientras los casos atendidos en Atención Primaria descienden ligeramente y no se detecta ningún contagio de covid-19. Así lo reflejan los últimos datos del sistema de vigilancia epidemiológica correspondientes a la segunda semana de diciembre.
La tasa de incidencia de gripe en los centros de salud se situó en 118,25 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra muy similar a la de la semana anterior. Sin embargo, las hospitalizaciones continúan creciendo y han pasado de 8 a 12,25 ingresos por cada 100.000 habitantes, lo que evidencia un mayor impacto de esta infección en los casos más graves.
Desde la Consejería de Salud señalan que la situación epidemiológica en la región no ha cambiado de forma significativa, por lo que el Servicio Extremeño de Salud mantiene las recomendaciones vigentes. Entre ellas, se sigue aconsejando el uso de mascarilla en centros sanitarios y residencias, tanto para personas con síntomas como para quienes no los presentan.
A las puertas de las fiestas navideñas, Extremadura continúa sin registrar casos de covid-19, ni en Atención Primaria ni en el ámbito hospitalario, una situación más favorable que la vivida en los últimos años. En cuanto al virus respiratorio sincitial (VRS), responsable de bronquiolitis y neumonías, se observa un repunte moderado, con una incidencia de 18,19 casos por cada 100.000 habitantes y un ligero aumento de los ingresos.
De forma conjunta, la incidencia de gripe, covid y VRS en Atención Primaria ha descendido hasta los 253,6 casos por cada 100.000 habitantes, lo que sitúa a Extremadura como la comunidad con la tasa más baja del país y muy por debajo de la media nacional, en un contexto de mayor interacción social por las celebraciones navideñas.