Los niños de Coria alzan la voz a favor del cuidado y la solidaridad con las personas mayores
La participación ha superado todas las expectativas, tanto por el número de niños implicados como por la sensibilidad y la emoción que desprenden las historias presentadas.
Una iniciativa literaria impulsada en Coria ha despertado una ola de solidaridad entre los más pequeños, que han plasmado en sus relatos cómo imaginan un mundo más humano y cercano para las personas mayores. La participación ha superado todas las expectativas, tanto por el número de niños implicados como por la sensibilidad y la emoción que desprenden las historias presentadas.
El proyecto ha sido promovido por la periodista Nieves Agut, quien explica que la idea nació de una inquietud personal y social. "Vivimos en un mundo con mucho ruido y, a veces, muy alejado de la cercanía y de la humanidad. Sentí la necesidad de parar y reflexionar sobre las cosas verdaderamente importantes, como el cuidado y la atención a nuestros mayores", señala.
La iniciativa consistía en un concurso de relatos, dirigido a niños de entre 10 y 12 años, en el que debían escribir a mano historias relacionadas con la solidaridad y el cuidado de las personas mayores. "Quería palpar qué sienten los niños respecto a este tema. Más allá del número de participantes, lo importante es que detrás de cada redacción hay una persona y una historia", destaca Agut.
Finalmente, fueron seleccionados cuatro relatos, cuyos autores han recibido juguetes como reconocimiento. No obstante, Nieves subraya que el verdadero premio ha sido el contenido de los textos. "Mi intención era elegir una historia que emocionara, pero fue imposible quedarme con una sola. Todas transmiten valores muy profundos", afirma.
Entre las historias premiadas se encuentra la de Mariela Cordero, una niña de 11 años que relata cómo invita a una anciana que pasaba la Nochebuena sola a cenar con su familia, logrando que desde entonces nunca vuelva a pasar esa noche en soledad. "Es una historia sencilla, pero demuestra que con pequeños gestos se puede hacer muy feliz a alguien", explica Nieves Agut.
Otro de los relatos, de Eloy Chorrero, pone el foco en la soledad no deseada, una realidad que los propios niños identifican con claridad. "Eloy escribe que la soledad pesa y que a veces una simple visita o una videollamada puede cambiar el día de una persona mayor", añade la impulsora de la iniciativa.
También han sido premiadas Irene Mora, por una emotiva historia en la que una niña, tras pasar una mañana con los mayores de una residencia, confiesa que ha sido “la mejor Navidad de su vida”, y Lara Alves, autora de una bonita historia en la que un grupo de amigos se une para organizar actividades y compartir momentos de felicidad con los mayores de una residencia.
Agut considera que este tipo de iniciativas dejan una huella importante en los menores. "El hecho de sentarse, coger un lápiz y escribir a mano ya es un logro hoy en día. Si además lo hacen reflexionando sobre la solidaridad y el cuidado de los mayores, el aprendizaje es doble", asegura.
La iniciativa ha tenido una respuesta que su impulsora califica de ejemplar. "Los niños de Coria tienen un corazón enorme. Esto demuestra que hay esperanza y que los valores siguen muy vivos", afirma Nieves Agut, que además es la impulsora del proyecto La Ventana de Carmen, una colección de fotografías que han recorrido buena parte de Extremadura mostrando un conjunto de paisajes donde no fatal el verde de los árboles, el azul del cielo y bellos atardeceres que fotografió a través de la ventana de la habitación en la que cuidó de su madre durante algo más de dos años.
Unos paisajes que, según comentó Agut, aportaron mucho bienestar emocional a su madre el tiempo que estuvo encamada y que tras su fallecimiento, en enero de 2021, decidió mostrarlos a personas que pasan mucho tiempo en hospitales y residencias de mayores con el fin de llevarles ese bienestar emocional.