Los sueldos de los alcaldes extremeños: quiénes cobran más, quiénes menos y quiénes no cobran nada
El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, es el edil extremeño que más cobra, según los datos oficiales dados a conocer por el Gobierno. En esta información revelamos el salario anual de cada alcalde extremeño y las circunstancias especiales que hacen que, en determinados casos, algunos no cobren nada.
La radiografía salarial de los alcaldes de Extremadura revela un mapa profundamente desigual, donde conviven grandes ciudades con retribuciones que superan los 75.000 euros anuales y pequeños municipios cuyos regidores no ingresan ni un solo euro por su labor.
Los datos difundidos por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública muestra con precisión cuánto percibe cada alcalde en las provincias de Cáceres y Badajoz, así como el tipo de dedicación que tienen asignado —exclusiva, parcial o ninguna—, lo que permite entender las enormes diferencias existentes dentro de la región.
LOS QUE MÁS COBRAN
El liderazgo lo ostentan los alcaldes de las tres grandes ciudades extremeñas. En primer lugar, el regidor de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, con 76.587,12 euros anuales en régimen de dedicación exclusiva, seguido muy de cerca por el de Badajoz, Ignacio Gragera que, a pesar de tener una población 2,5 veces superior, percibe un salario menor: 76.474,74 euros, también con dedicación exclusiva. Ambos superan los sueldos de ciudades similares en otras comunidades y se sitúan a niveles salariales próximos a los de consejeros autonómicos.
El tercer puesto lo ocupa el alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, con 65.666,38 euros, cerrando el podio de las grandes capitales extremeñas. Mateos también cobra menos que Osuna a pesar de que la población de Cáceres es casi 40.000 habitantes mayor que la de la capital autonómica.
Tras ellos aparecen ciudades medias que, por tamaño poblacional y complejidad administrativa, mantienen retribuciones elevadas: Plasencia (62.997,05 €), Coria (58.080,12 €) y Olivenza (51.446,85 €), todas en régimen de dedicación exclusiva. A continuación se sitúan Trujillo (51.160,04 €) y Jaraíz de la Vera (43.269,52 €), que destacan entre las localidades de menor tamaño que aparecen en la parte alta del listado.
El caso más llamativo del grupo es el de Montijo, cuyo alcalde percibe 46.126,09 euros, pero en régimen de dedicación parcial. Esto significa que, aun sin estar liberado a tiempo completo, su retribución supera la de varios alcaldes con dedicación exclusiva, como los de Monesterio (41.719 €) o Monterrubio de la Serena (40.577 €). Es decir: Montijo entra en el ‘top 10’ no por su dedicación, sino por su salario real. Este matiz pone de relieve la importancia de distinguir entre dedicación formal y retribución efectiva, pues no siempre la primera se correlaciona con la segunda.
LOS QUE MENOS COBRAN
En el extremo opuesto se sitúan pequeñas localidades rurales donde los alcaldes perciben cantidades casi simbólicas, en muchos casos inferiores a los 500 euros anuales. El caso más extremo es el de Puebla del Maestre, cuyo alcalde ingresó 50 euros en todo el año. Le siguen Valdecañas de Tajo (280 €), Valdehúncar (250 €) y Escurial (239 €), todas con dedicación no exclusiva o sin dedicación.
A estos importes mínimos se suman otros municipios como Garganta la Olla o Ladrillar, cuyos alcaldes percibieron tan solo 350 euros en todo el ejercicio, o Torremenga, donde la retribución anual fue de 380 euros.
Estas cifras, más allá de su curiosidad estadística, evidencian que en numerosos pueblos extremeños el cargo de alcalde sigue siendo, en la práctica, una labor casi voluntaria.
LOS QUE NO COBRAN NADA
Aún más significativo es el grupo de alcaldes que no perciben absolutamente nada. Los datos del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública revelan la existencia de 18 alcaldes sin retribución, 14 en la provincia de Cáceres y 4 en la de Badajoz.
En Cáceres figuran municipios como Aldea del Cano, Benquerencia, Garvín, El Gordo, Hervás, Losar de la Vera, Madrigalejo, Majadas, Plasenzuela, Salorino, Salvatierra de Santiago, Torre de Don Miguel, Valdemorales o Villamesías, entre otros. En Badajoz no perciben retribución los alcaldes de Fuente de Cantos, Nogales, Orellana la Vieja y Peraleda del Zaucejo.
La existencia de un grupo tan amplio de alcaldes que trabajan sin ningún tipo de compensación económica no significa, sin embargo, que carezcan de ingresos públicos. En muchos casos —y así conviene señalarlo para interpretar adecuadamente los datos—, estos regidores ocupan otros cargos de responsabilidad, ya sea en diputaciones provinciales, en la Asamblea de Extremadura o en organismos públicos comarcales, lo que les impide cobrar como alcaldes debido al régimen de incompatibilidades vigente.
Es decir, no cobrar en el ayuntamiento no equivale necesariamente a ausencia de retribución pública, sino a que su ingreso procede de otra administración. Es el caso del secretario general del PSOE cacereño y diputado en la Asamblea de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, que percibió su salario, en la anterior legislatura de la institución provincial y ahora del parlamento regional, o el del alcalde de Madrigalejo, el popular Sergio Rey Galán, diputado liberado en la diputación cacereña.
La fotografía global muestra que el municipalismo extremeño está profundamente condicionado por el tamaño poblacional. Mientras que los grandes ayuntamientos disponen de presupuestos que permiten liberar a su alcalde con salarios elevados, muchos pequeños municipios apenas pueden dotar económicamente ese cargo, pese al peso de responsabilidades que recaen sobre él.
La disparidad también pone de relieve cómo la vida política local, lejos de la imagen glamurizada de la alta política, implica en Extremadura una gran dedicación personal en pueblos donde ser alcalde no es un empleo, sino un compromiso con la comunidad.
En el siguiente documento oficial puede consultarse el salario anual de todos los alcaldes de España.