Las lluvias arrastran cenizas de los incendios y tiñen de negro varios ríos del norte de Cáceres
Este tipo de episodios son habituales tras grandes incendios, especialmente cuando se producen lluvias intensas en otoño, ya que la falta de vegetación y la escorrentía superficial favorecen el desplazamiento de cenizas, lodos y restos orgánicos hacia los ríos y gargantas.
La intensa tromba de agua registrada este miércoles en buena parte de la provincia de Cáceres ha provocado que la ceniza acumulada tras los incendios, ocurridos este verano, haya sido arrastrada hacia distintos cauces fluviales de la zona.
El fenómeno ha dejado ríos y gargantas teñidos de un color oscuro, consecuencia directa del arrastre de materiales quemados y restos vegetales procedentes de las áreas afectadas por el fuego, que devastó más de 17.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor incendio forestal de la historia de Extremadura.
En municipios del norte cacereño, como Gargantilla, Segura de Toro o Hervás se ha observado una alteración en la calidad del agua, lo que ha llevado a las autoridades locales a emitir recomendaciones preventivas a la población mientras se evalúa la situación.
Este tipo de episodios son habituales tras grandes incendios, especialmente cuando se producen lluvias intensas en otoño, ya que la falta de vegetación y la escorrentía superficial favorecen el desplazamiento de cenizas, lodos y restos orgánicos hacia los ríos y gargantas.