La central de Almaraz inicia la penúltima recarga de la Unidad 2 con 200 trabajadores menos
La planta señala que la disminución del empleo en el entorno del Campo Arañuelo aumentará progresivamente cada año conforme se acerque la fecha de cierre.
La Central Nuclear de Almaraz ha iniciado la recarga número 29 de su Unidad 2, la penúltima antes de su cierre, con una plantilla significativamente reducida: 200 trabajadores menos de lo habitual, frente a los 1.200 adicionales que solían incorporarse en recargas anteriores. La reducción se debe a la proximidad de la fecha de cese de operaciones, prevista para el 31 de octubre de 2028.
La planta señala que la disminución del empleo en el entorno del Campo Arañuelo aumentará progresivamente cada año conforme se acerque la fecha de cierre. Según los datos de la central, el cese de la explotación supondrá la pérdida de cerca de 4.000 puestos de trabajo directos e indirectos, así como un fuerte impacto económico y demográfico en la comarca.
Durante los 33 días que durará esta recarga, se renovarán 60 elementos combustibles y se realizarán tareas de mantenimiento en la turbina de baja presión 2, los sellos de las bombas de refrigeración del núcleo y los sistemas de seguridad de la planta.
La central también denuncia que el “castigo fiscal” que sufre Almaraz, inexistente en otros países, hace inviable económicamente su continuidad, según informes independientes.
Por otra parte, la Unidad 1 iniciará en marzo de 2026 su última recarga antes del cierre, previsto para el 1 de noviembre de 2027. La documentación de licenciamiento para el cese de explotación de esta unidad será presentada a finales de octubre ante el Consejo de Seguridad Nuclear, cumpliendo con la normativa vigente.
A pesar de la cercanía del cierre, Centrales Nucleares Almaraz-Trillo asegura que su compromiso con la sociedad es producir “hasta el último megavatio hora de forma segura, fiable y eficiente”.