El proyecto fotovoltaico de Coria y Guijo de Coria ya tiene autorización ambiental
El proyecto incorpora más de 300.000 módulos fotovoltaicos de silicio policristalino y supone una inversión estimada de 100 millones de euros entre la planta y su infraestructura de evacuación.
La Compañía Europea de Energías Renovables (ECCAZCORAF) ha recibido la autorización ambiental para su planta fotovoltaica PINEA, que se desarrollará en los municipios de Coria y Guijo de Coria (Cáceres).
Con una potencia de 150 megavatios instalados, el proyecto incorpora más de 300.000 módulos fotovoltaicos de silicio policristalino y supone una inversión estimada de 100 millones de euros entre la planta y su infraestructura de evacuación.
Diego Casado, Project Manager de PINEA, ha asegurado a Radio Interior de Extremadura que esta validación ambiental es fruto de más de dos años y medio de trabajo conjunto con las administraciones estatal, autonómica y local y ha precisado que se trata de un hito fundamental, porque garantiza la compatibilidad del proyecto con la protección del medio natural y abre el camino para completar los trámites que permitirán llegar al estado conocido como Ready to Build.
Casado ha dicho que ese punto podría alcanzarse a finales de 2027, aunque recordó que la fecha es aún una estimación, condicionada a la obtención de los permisos pendientes.
El plan autorizado contempla también medidas compensatorias adicionales en materia de biodiversidad, diseñadas para reforzar la integración del parque en su entorno y asegurar que el impacto del proyecto sea positivo a largo plazo. Desde la compañía se destaca que el valor de PINEA no reside únicamente en la producción de energía limpia, sino también en la oportunidad de dejar un legado medioambiental en la zona norte de Cáceres.
En términos sociales y económicos, ECCAZCORAF prevé la creación de unos 300 empleos durante la fase de construcción, de los cuales aproximadamente 115 podrían ser locales. En fase de operación se requerirá mano de obra especializada, lo que permitirá consolidar nuevos perfiles profesionales vinculados al sector de las renovables en la comarca.
El impacto energético de PINEA se traduce en la capacidad de abastecer a unas 105.000 familias, evitando al mismo tiempo la emisión de alrededor de 95.000 toneladas de dióxido de carbono cada año. Este ahorro equivale a retirar de circulación unos 31.000 coches de gasolina o a la plantación de más de 130.000 árboles, cifras que sitúan al proyecto como un referente de la transición energética en Extremadura.
El proyecto mantiene un firme compromiso con la región, donde ya desarrolla otras iniciativas renovables, según Casado, quien ha dicho que Extremadura ha mostrado una gran disposición para acoger iniciativas empresariales de este tipo y que la compañía quiere corresponder con inversiones que generen beneficios ambientales, sociales y económicos para los municipios implicados.