El braille, clave para la inclusión de 152 alumnos extremeños en el nuevo curso escolar
La ONCE pone a disposición de los estudiantes extremeños diferentes recursos para facilitar el aprendizaje. Todos los libros de texto y materiales impresos se transcriben en braille.
Un total de 152 estudiantes ciegos o con discapacidad visual grave han comenzado estos días el curso escolar en Extremadura, en el marco de un modelo de educación inclusiva que les permite estudiar en centros ordinarios con el apoyo de los equipos específicos de atención educativa de la ONCE.
En toda España son 7.250 los alumnos que afrontan la vuelta a las aulas en estas condiciones, de los que el 99% lo hace junto a sus compañeros sin discapacidad visual, siguiendo las mismas pautas y currículo.
EL PAPEL DEL BRAILLE EN EL APRENDIZAJE
La adquisición de un código de lectoescritura resulta clave para garantizar el acceso a los contenidos y la participación del alumnado. En el caso de los escolares con ceguera total o deficiencia visual grave, el braille se convierte en una herramienta imprescindible que les permite leer, escribir y aprender de forma autónoma.
Este curso, además, coincide con la conmemoración del 200 aniversario de la creación del sistema braille, un hito que recuerda su vigencia como puente hacia la cultura, el conocimiento y la igualdad de oportunidades.
La ONCE pone a disposición de los estudiantes extremeños diferentes recursos para facilitar el aprendizaje y uso del braille. Todos los libros de texto y materiales impresos se transcriben a braille a través del Servicio Bibliográfico de la ONCE, y cuando es necesario se elaboran mapas, gráficos o maquetas en relieve o 3D.
Asimismo, los centros escolares en los que estudia alumnado con discapacidad visual deben rotular sus espacios en braille, para favorecer su autonomía en los desplazamientos.
Para la primera infancia, la ONCE impulsa el método “Braitico”, que introduce el braille desde una perspectiva manipulativa y combina el aprendizaje tradicional con los primeros contactos tecnológicos.
En Extremadura, la atención directa corre a cargo de los equipos específicos de apoyo educativo, integrados por maestros de la ONCE y de la Administración autonómica. Su misión es asesorar al profesorado, acompañar a las familias y ofrecer estrategias y herramientas que permitan al alumnado seguir el currículo en igualdad de condiciones.
De este modo, la presencia del braille y de recursos accesibles en las aulas extremeñas contribuye a garantizar una educación inclusiva y de calidad.