La aplicación fraudulenta se presenta como una supuesta herramienta de inversión o de banca digital, con el objetivo de ganarse la confianza de los usuarios para que la descarguen e introduzcan datos personales o financieros, que posteriormente son utilizados de forma ilícita.
Los padres de dos menores han presentado las correspondientes denuncias ante las autoridades al detectar que sus hijos habían sido añadidos sin consentimiento a estos grupos.
Se trata de un nuevo presunto delito de estafa dado que lo que buscan posiblemente, mediante el enlace al que pinchar, es obtener las claves y contraseñas de banca online.