Tras la llegada de la imagen el pasado domingo, el municipio se ha volcado en una programación que combina actos religiosos, encuentros vecinales y preparativos para la esperada romería del próximo 3 de mayo.
El ambiente festivo se mezcló con la devoción que caracteriza a esta arraigada, profundamente vinculada a la identidad moralejana.
El hermanamiento contó con la presencia de miembros de ambas corporaciones municipales, en un gesto que busca consolidar la cooperación cultural y religiosa entre las dos localidades.
Considerada una de las romerías más populares de toda Extremadura, este evento destaca no solo por la devoción a la Virgen, sino también por la hospitalidad con la que los vecinos reciben a visitantes.