La iniciativa contempla la transformación integral de una parcela municipal de más de 21.000 metros cuadrados, actualmente en desuso y con diversas deficiencias estructurales.
El centro, que reúne a más de 500 socios, dejará atrás sus instalaciones en la calle La Maya para instalarse en un espacio más céntrico dentro del barrio, frente a una plaza.
Estos informes se van a poner en conocimiento de los comerciantes y de la agrupación vecinal para tomar una decisión si puede ser esta misma semana.
La semana que viene, una vez pasen las fiestas navideñas, se volverán a sentar las partes implicadas para decidir el lugar donde se instalará el mercado franco.