El libro recorre distintas tradiciones como la elaboración de piezas en esparto, el vino de pitarra, la fabricación de gaitas y tamboriles, la zapatería artesanal o la gastronomía típica, con referencias a platos como las migas extremeñas.
La iniciativa se enmarca dentro de las actividades promovidas a nivel nacional para esta conmemoración, concebida como un ejercicio de memoria y reencuentro con la diáspora sefardí.
Acehúche está dadon pasos en su proyección turística, al trabajar activamente para lograr la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Desde el ayuntamiento animan a la ciudadanía a participar en esta celebración, que cada año reúne a numerosos asistentes y se consolida como uno de los encuentros festivos más esperados del invierno en la localidad.
Durante toda la tarde, se instalarán puestos de venta de castañas en las principales plazas del Casco histórico: Plaza de la Catedral, Plaza de San Pedro, Plaza de España y Puerta de la Guía.
El festival reunió a más de 29 grupos y 500 participantes de España y Portugal, en su mayoría representantes de fiestas tradicionales relacionadas con el solsticio de invierno y las celebraciones de antruejo en los carnavales.
Mujeres ataviadas con el traje típico regional, escopeteros y jinetes se han echado a la calle para llenar de tipismo una jornada en la que han tenido especial protagonismo la quinta del año 1.982, que este año ha sido los mayordomos del santo que cuida las gargantas.
En Moraleja todo está listo para vivir la festividad de San Blas del 2 al 4 de febrero. El programa incluye actos religiosos y varios eventos populares que hace de esta fiesta un momento ideal para reencontrarsse con las tradiciones de esta localidad del norte de Cáceres.
Hay que pelar y laminar los ajos, saltearlos y reservarlos. Lavar el bacalao y dejarlo a remojo unas horas. Escurrirlo rehogarlo en aceite de oliva. Se ha de limpiar de espinas y desmigar sobre los ajos.
Durante las fiestas de La Borrasca, Ceclavín es un ejemplo de buena mesa y de gastronomía. No faltan los productos locales y recetas tradicionales que conquistan los paladares más exigentes.
La zambomba encuentra sus raíces en el siglo XVIII, combina el cante, el baile y el toque flamenco en torno a los villancicos tradicionales de la Navidad, acompañados del característico instrumento que da nombre al evento: la zambomba.
Se exhiben 167 figuras humanas, 35 de ellas articuladas o en movimiento y 132 figuras de animales. Entre las novedades de este año aparecen algunos pastores, la escena de una abuela con sus nietos o la figura que representa a un empalao de Valverde de la Vera.
Se trata de una acción enmarcada en el Mercado Tradicional Extremeño que, cada verano, organiza esta asociación para recaudar fondos que contribuyan a la conservación del patrimonio y que se celebra por las calles contiguas al Museo.