El último caso conocido se remonta al otoño del año 2023, cuando las intensas lluvias provocaron otro derrumbe en la zona próxima a la puerta del Capitel, entonces en obras. Ahora se está a la espera de que se valoren los daños y cuáles son los motivos de este desprendimiento.
A partir de la primera semana de septiembre, los monumentos de Badajoz tendrá un servicio de vigilancia y seguridad más exhaustivo.