Este tipo de episodios son habituales tras grandes incendios, especialmente cuando se producen lluvias intensas en otoño, ya que la falta de vegetación y la escorrentía superficial favorecen el desplazamiento de cenizas, lodos y restos orgánicos hacia los ríos y gargantas.
La mayoría de los incidentes estuvieron relacionados con caídas de ramas, acumulaciones de agua en la calzada, desplazamiento de mobiliario urbano y pequeñas inundaciones en viviendas, garajes o locales comerciales.
Durante el día, se registraron rachas de hasta 52 kilómetros por hora, motivo por el que se decidió cerrar temporalmente varios espacios verdes con el fin de garantizar la seguridad de los ciudadanos.
El temporal ha causado el derrumbe de tejados, la rotura de escaparates y desperfectos en garajes, fachadas y mobiliario urbano.
La decisión ha sido adoptada por el Comité Electoral regional con el objetivo de evitar riesgos en los desplazamientos de militantes y simpatizantes que tenían previsto acudir.
Una de las situaciones más complicadas se ha producido en las inmediaciones de la estación de autobuses, donde el agua ha cubierto parte de la calzada y varios vehículos han resultado afectados.
Incluso algunos municipios han emitido bandos municipales que incluyen el cierre de cementerios e instalaciones deportivas hasta nuevo aviso.
Técnicos de la Dirección General de Agricultura y Ganadería están haciendo distintas inspecciones para determinar la superficie dañada, el grado de afectación y el impacto económico,
En este fondo existen diez millones de euros, pero en la reunión del Consejo de Gobierno se han aprobado siete para destinarlos a las entidades de menos de 20.000 habitantes.
Entre las incidencias en la red viaria, destaca que sigue cortada la CC-146, vía que une la localidad rayana de Zarza la Mayor con la frontera de Salvaterra do Extremeño, en Portugal. Se mantiene cortada por inundación de las aguas del río Erjas.
Se trata de un ejemplar ubicado en la zona del paseo que comunica Moraleja con la carretera que da acceso a Vegaviana y Cilleros.
El Centro de Urgencias y Emergencias también ha activado la alerta amarilla por vientos en el norte de la provincia de Cáceres. Una alerta que se extenderá hasta las 18.00 horas.
El Centro de Urgencias 112 recibió un llamada alertando de la situación a las 18.50 horas. Se han movilizado bomberos, Guardia Civil y efectivos de Cruz Roja.
Los medios y recursos de la Junta, junto con los de otras administraciones, siguen trabajando para minimizar el impacto de esta emergencia en la población, sus bienes y el medio ambiente.
Permanece cortada la carretera Ex105 desde el punto kilométrico 7 al 22, por desprendimiento de parte de la plataforma, a lo que se suman 5 carreteras pertenecientes a las diputaciones, 4 en la provincia de Badajoz y 1 en la de Cáceres.
Este fenómento metereológico adverso entrará en la Península Ibérica por el Atlántico dejando vientos de hasta 100 kilómetros por hora. También se registrará un embolsamiento de aire frío en altura, lo que podría generar una ciclogénesis y varias borrascas en superficie.
La lluvia ha provocado daños en algunas carreteras de la red extremeña, especialmente en la provincia de Badajoz.
El 112 Extremadura recomienda a las alcaldías que mantengan en situación de alerta a las agrupaciones de voluntariado de Protección Civil de sus localidades, así como a la Policía Local y servicios de mantenimiento, para que revisen y presten especial atención a los sumideros, socavones y muros en mal estado.
En Extremadura las lluvias serán persistentes especialmente en las sierras del norte y sur, y ocasionalmente fuertes con tormenta y granizo.
Esta alerta se declaró este martes en base a los parámetros hidrológicos y desembalses que se estaban produciendo en las presas de la región.