Esta carretera se suma a más de 30 vías afectadas en Extremadura por la borrasca Leonardo, que mantiene a la región en alerta por riesgo de inundaciones.
Ambas instalaciones cuentan con desfibriladores semiautomáticos (DESA), accesibles ante cualquier situación de emergencia cardíaca que pudiera surgir entre los bañistas.
Se mejorará la climatización, iluminación, sonido y patio de butacas del auditorio, así como la supresión del paso de personas por este espacio.