“Nos tememos que el Ministerio del Interior sin consenso e imponiéndolo quiere desmantelar los cuarteles del medio rural.”, ha destacado Juan Luis Rodríguez Campos, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular.
Las investigaciones se iniciaron en agosto, cuando se tuvo conocimiento de una serie de robos y hurtos ocurridos en diferentes parcelas de la zona.
Se trata de dos hombres y dos mujeres, quienes mediante engaño abrazaban a sus víctimas, personas mayores o con algún tipo de discapacidad, para apoderarse de cadenas y medallas de oro, así como relojes.
Recordar que desde 2013 la Guardia Civil activó el Plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, con la entrada en servicio de los equipos ROCA en la Comandancia en Badajoz. En la actualidad operan en Badajoz un total de 7 unidades de los equipos ROCA, con casi 40 efectivos en servicio, y que se encargan de la coordinación del dispositivo de otras unidades de Guardia Civil como USECIC y SEPRONA.
A uno de los detenidos también se le han instruido diligencias como presunto autor de un delito de tentativa de homicidio, al agredir con un destornillador a uno de los agentes en el transcurso de su detención.
El joven fue detenido, el pasado 6 de agosto, como supuesto autor de un delito contra el patrimonio.
Entre los métodos empleados por el individuo se encontraban la fractura de paredes, el uso de piedras de gran tamaño y el arranque de cajetines de recaudación
Denuncian la falta de vigilancia nocturna en las zonas de cultivo, contraponiendo esta situación con los controles que sí se realizan a los agricultores por parte de la Guardia Civil y el Seprona.
Los detenidos, que han sido puestos a disposición de la autoridad judicial junto a las diligencias policiales instruidas, tienen edades comprendidas entre los 40 y 44 años, y fuereon arrestados en tres actuaciones distintas llevadas a cabo en poblaciones próximas a Plasencia.
Las indagaciones practicadas desembocaron en la inspección de una parcela situada dentro del término municipal de Plasencia.
La banda, dirigida desde Sevilla, operaba en varias provincias andaluzas y en Badajoz, donde se les atribuye la comisión de más de un centenar de robos valorados en medio millón de euros.
Dos de sus integrantes se movían por diferentes ciudades de España y un tercero almacenaba los objetos sustraídos.
Dentro de los numerosos robos que venían siendo investigados, cabe destacar el cometido en una casa rural.
A uno de ellos, también se les instruyó diligencias por delito de atentado a agentes de la autoridad, al intentar envestirlos durante su huida.
Los detenidos actuaban siempre del mismo modo: seleccionaban casas de campo en las que no hubiera nadie, forzaban puertas y ventanas para entrar y sustraían todo tipo de objetos de valor,